¿Dónde se meten las perdices?

Tras un buen año de cría llega la temporada general y parece que hayan desaparecido. ¿Quiénes son sus enemigos?

Pollo de perdiz a los pocos días de haber nacido
Pollo de perdiz a los pocos días de haber nacidoPixabay

Tras un buen año climático, las perdices criaron bien, han tenido alimento y refugio y durante el verano se han observado numerosos bandos de perdices, pero transcurridos los primeros días de la temporada general de caza parece que las perdices han desaparecido. ¿Qué les ha pasado?

En temporadas con otoños lluviosos y primaveras suaves nos encontramos con cosechas tardías. Al cosechar el cereal un par de semanas más tarde de lo acostumbrado durante los últimos años ha supuesto que la cría de la perdiz roja haya sido muy buena. Por lo tanto, habiendo tenido los campos un gran número de pollos de perdiz durante el verano (siempre y cuando se haya gestionado previamente de una forma correcta dejando la suficiente madre el año anterior), llega el inicio de la temporada general de caza y ya no se ven tantas perdices. Los bandos van mermando a causa de los abundantes enemigos de la perdiz.

Los enemigos de la perdiz roja son muchos y muy variados. Es debido a la gran presión a la que en su hábitat natural está sometida desde siempre que la perdiz hace puestas tan numerosas. Es fundamental pues conocer a sus enemigos naturales para poder realizar una buena gestión del coto.

El jabalí

La gran expansión poblacional que el suido está experimentando en la península no ayuda a la cría de la perdiz roja silvestre. El voraz jabalí provoca sus mayores daños en los nidos de las patirrojas.

La cigüeña blanca

Esta querida ave tan arraigada en la geografía castellana es capaz de engullir una pollada entera en un abrir y cerrar de ojos. La idílica imagen de paz que transmite el vuelo de esta ave, centinela de tantas iglesias y torreones no tiene nada que ver con la cruda naturaleza.

Zorro

Estamos ante otro de los principales depredadores de la perdiz roja. Si además le añadimos que al igual que ocurre con el jabalí, sus poblaciones están en continuo aumento, la perdiz encuentra en el astuto zorro uno de sus mayores enemigos naturales.

Córvidos

Tanto huevos como pollos son la presa de cuervos, urracas, alcaudones, etc. No suelen ser vistos como un gran enemigo de las perdices en comparación con jabalíes o zorros pero el número de bajas que provocan es también muy alto.

Rapaces

Las aves rapaces, en especial ciertas águilas han experimentado una marcadísima expansión en las mesetas peninsulares. Cierto es que se alimentan de ratoncillos, topos, culebras y su dieta es bastante variada pero las perdices también son parte de ella.

Lagarto

Parece que los reptiles no suelen aparecer entre los principales depredadores de las perdices, pero la realidad es que si un lagarto da con una pollada da buena cuenta de ella.

Ratones y ratas

Aunque en menor medida que el resto, los ratones y las ratas también influyen en la cría de las perdices rojas al alimentarse de los huevos de las nidadas.

Gineta

La gineta es un animal menos conocido y aunque su presencia no es abundante las perdices son la base de su dieta junto con los conejos.

Meloncillo

El meloncillo o mangosta es otro fuerte depredador de las polladas de las perdices. Es un depredador todoterreno pero su presa preferida son las perdices.

Gato

Los gatos asilvestrados son unos excelentes cazadores y los pollos de las perdices son buenas presas para sus garras.

Deben conocerse los enemigos naturales de la perdiz roja para poder obtener una óptima gestión en los cotos de caza. Algunos de estos depredadores son especies cinegéticas y se pueden por tanto cazar. No obstante, otros muchas no pueden ser objeto de gestión alguna por lo que debe conocerse de antemano la situación en la que se encuentran.

La perdiz roja ha sobrevivido siempre y ha sabido sobreponerse a épocas duras y difíciles, pero actualmente con los nuevos tiempos que corren y en un medio tan cambiante, con unas nuevas prácticas agrícolas cada vez más mecanizadas y arrolladoras, con el aumento descontrolado de poblaciones como el zorro o el jabalí, una correcta gestión cinegética se hace indispensable para que los otoños e inviernos sigan siendo adornados con el majestuoso vuelo de las perdices rojas.