Las desapariciones sin resolver más enigmáticas de España

El 9 de marzo se celebra el día de las personas desaparecidas sin causa aparente en honor a Cristina Bergua, una joven de Cornellá de la que no se sabe nada desde hace 24 años

En la fila de arriba, de izquierda a derecha, Marta del Castillo, Cristina Bergua y David Guerrero. Abajo, de izda. a dcha., Yéremi Vargas, Juan Pedro Martínez y Gloria Martínez
En la fila de arriba, de izquierda a derecha, Marta del Castillo, Cristina Bergua y David Guerrero. Abajo, de izda. a dcha., Yéremi Vargas, Juan Pedro Martínez y Gloria MartínezLa RazónLa Razón

En España todavía existen 5.529 casos de desapariciones sin resolver, según el informe “personas desaparecidas en España” publicado por el Centro Nacional de Desaparecidos del Ministerio del Interior. La mayoría de estas denuncias activas son por menores de edad, el 51,3% frente al 47,8% que representan los adultos (del 0,8% restante se desconoce si había cumplido los 18 años).

Es cierto que la mayor parte de los casos son relativamente recientes, ya que 2.451 corresponden a 2019, el último año del que hay datos disponibles. Sin embargo, todavía hay algunos enigmas que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado no han logrado resolver tras varios años de búsqueda. El 9 de marzo se celebra el Día Nacional de las Personas Desaparecidas Sin Causa Aparente como homenaje a una de estas víctimas.

La Fundación Europea por las Personas Desaparecidas ha organizado una serie de iniciativas para dar visibilidad a la lucha de las familias, a pesar de las restricciones por la Covid-19. Este año no habrá concentraciones, que se desplazan hasta 2022, pero en su lugar se va a llevar a cabo un programa de encuentros virtuales y acciones de comunicación de gran impacto.

Los hermanos Òrrit Pires

Isidro y Dolores desaparecieron el 5 de septiembre de 1988 en el hospital Sant Joan de Deus de Manresa (Barcelona), a la edad de 6 y 17 años (hoy tendrían 39 y 50 años). La familia explica la madre de Dolores le pidió que pasara la noche junto a su hermano en el centro sanitario donde estaba ingresado por unas anginas. A la mañana siguiente, ninguno de los dos se encontraba en la habitación. La Policía peinó la zona e interrogó al personal médico, pero a día de hoy no se sabe lo que ocurrió.

Juan Pedro Martínez Gómez

El 25 de junio de 1986, la familia Martínez Gómez aprovechó que el padre, camionero, tenía que transportar un camión cisterna con más de 22.000 litros de ácido sulfúrico fumante desde un pueblo de Murcia hasta Bilbao para pasar unos días en el País Vasco. A la altura de Somosierra (Madrid), el vehículo volcó y los dos progenitores murieron en el accidente de tráfico. ¿Y el niño? Cuando llegaron las emergencias, solo encontraron los cadáveres de los padres, pero sin rastro de Juan Pedro.

David Guerrero Guevara

La desaparición de David Guerrero Guevara, conocido como “el niño pintor”, es uno de los sucesos más enigmáticos de la crónica negra en España. El 6 de abril de 1987, David, de 14 años salió de casa para dirigirse a la galería de arte “La Maison”, donde exponía una de sus pinturas. No se volvió a saber nada más de él.

El caso se reabrió hace un par de años, cuando Gema Calderón encontró en el buzón de su casa un dibujo que David le regaló cuando eran compañeros de clase. En el momento de la desaparición el dibujo se había convertido en una pista de la desaparición de David y, misteriosamente, volvió a sus manos.

Gloria Martínez Ruiz

Gloria era una adolescente de 17 años que padecía una serie de problemas psiquiátricos por los que fue ingresada en la clínica Torres de San Luis en Alfaz del Pi (Alicante) para recuperarse. La madrugada del 30 de octubre de 1992, pocas horas después de llegar al centro, la joven desapareció sin dejar rastro. La investigación llegó a la conclusión de que Gloria estaba fuertemente sedada y descartó una fuga voluntaria. Hoy en día se encuentra en paradero desconocido, pero tanto la doctora que se encargó de la chica como la empresa propietaria de la clínica tuvieron que indemnizar a la familia.

Cristina Bergua Vera

El 9 de marzo se celebra el Día Nacional de las Personas Desaparecidas Sin Causa Aparente. Un día como hoy, pero de hace ya 24 años, se perdió el rastro de Cristina Bergua, una joven de 16 años que vivía con sus padres en Cornellá (Barcleona). La última persona con la que estuvo fue su novio, Javier, en el mismo día en el que Cristina quería romper la relación, según los amigos de la adolescente. La Policía sospechó de la pareja, quien la acompañó hasta la Carretera de Esplugues para no volver a ser vista nunca más.

Josué Monge

Otro caso sin resolver es el de Josué Monge. El chico, de 13 años, desapareció el 11 de abril de 2006 en Dos Hermanas (Sevilla). Ese día, el niño llego a casa con varios suspensos del instituto. Aún así, sus padres le permitieron pasar la noche a casa de un amigo, donde nunca llegó. Su padre, Antonio Monge, desapareció misteirosamente 13 días después, por lo que se sospechó que el progenitor presuntamente fuera quien mató al niño.

Sara Morales

Sara Morales tenía 14 años cuando el 30 de julio de 2006 desapareció en Las Palmas de Gran Canaria. Esa tarde había quedado con un amigo en el centro comercial La Ballena, pero nunca llegó a su cita. El único sospechoso se suicidó en 2009 mientras cumplía condena por un delito sexual.

Yéremi Vargas

El 10 de marzo se cumplen 14 años de la desaparición de Yéremi Vargas, de apenas 7 años, en Vecindario (Las Palmas). Un caso que consternó a todo el archipiélago y a la sociedad española en general, y que todavía está por resolver. A Yéremi se le perdió el rastro mientras jugaba con sus primos en un descampado cerca de la casa de su abuela y de su tía.

Marta del Castillo

La desaparición de Marta del Castillo la noche del 24 de enero de 2009 es uno de los casos más polémicos y mediáticos de España. Miguel Carcaño, el asesino confeso de la joven sevillana, fue condenado a 20 años de prisión por el crimen, mientras que los otros tres implicados quedaron absueltos. Sin embargo, 12 años después, el cuerpo de la joven sevillana sigue sin aparecer.

Carcaño cambió su declaración hasta en siete ocasiones. Primero dijo que la mató golpeándola con un cenicero y arrojó el cuerpo al río Guadalquivir, luego aseguró que lo que hizo fue dejar el cadáver dentro de un contenedor tras abusar de ella. También incriminó a Javier García Marín, “El Cuco”, que en ese momento se encontraba internado en un centro de menores por encubrimiento del delito. Más tarde volvió a la primera versión, para volver a desdecirse y asegurar que él no se deshizo del cadáver de Marta. Un sin fin de versiones que a día de hoy mantienen a la familia en vilo por no saber dónde está el cuerpo de su hija.

El año pasado, el Juzgado de Instrucción número 4 de Sevilla decreto la reapertura de la causa judicial contra el hermanastro de Carcaño, Francisco Javier Delgado, acusado de ser el verdadero autor del crimen. Sin embargo, la Fiscalía ha pedido archivar la petición de la familia Del Castillo.