Europa comienza la evaluación de la vacuna china Sinovac

Es la primera de las tres producidas por el gigante asiático que podrían ser usadas en la UE

Una sanitaria inyecta la vacuna de Sinovac en Podgorica, Montenegro
Una sanitaria inyecta la vacuna de Sinovac en Podgorica, MontenegroRisto BozovicAP

La Agencia Europea del Medicamento (EMA por sus siglas en inglés) comenzó ayer el proceso conocido como «evaluación continua» de la vacuna contra el coronavirus desarrollada por el laboratorio chino Sinovac. Este tramite supone el primer paso para que el organismo europeo pueda aprobar la comercialización de este antídoto. Además de Sinovac, China produce otras dos vacunas: CanSino y Sinopharm La de Sinovac, con una eficacia de entre el 50% y el 90% es la primera vacuna de origen chino que evalúa Europa. De momento, no se sabe cuándo puede llegar la luz verde. Sólo se dará si la EMA comprueba que los beneficios superan sus riesgos

Según difundió ayer la agencia en un comunicado, los resultados iniciales –a través de los estudios clínicos y de laboratorio– indican que este antídoto es capaz de generar anticuerpos y células inmunitarias que luchan contra el coronavirus. De esta forma, cuando un paciente es inmunizado con esta vacuna su sistema inmunológico identifica el virus, previamente inactivado, gracias a una sustancia denominada adyudante y produce anticuerpos contra él. Si más adelante, la persona vacunada entra en contacto con el virus su sistema ya está preparado para volver a actuar y prevenir el contagio.

Actualmente, otros tres antídotos están siendo examinados por este organismo europeo: el suero ruso Sputnik V y las vacunas desarrolladas por los laboratorios Curevac y Novavax. En los dos últimos casos, Bruselas sí tiene intención de incluir estos sueros en su cartera de vacunas dentro de su mecanismo de compra centralizada, pero no contempla nuevos convenios con los antídotos provenientes de Rusia y China. Los Estados miembros tienen prohibida la firma de contratos paralelos con las empresas farmacéuticas que forman parte de esta cesta común europea. No obstante, Bruselas abre la puerta a que las capitales puedan negociar acuerdos bilaterales si así lo desean con el resto de empresas farmacéuticas. A pesar de esto, el Ejecutivo comunitario confía en que los contratos ya firmados con los laboratorios sean más que suficiente para asegurar que el 70% de la población europea adulta esté vacunada en julio.

Sputnik en Hungría

Pero mientras tanto, algunos estados europeos han decidido desmarcarse de la estrategia común y llegar a acuerdos para el suministro de sueros provenientes de terceros países. Por ejemplo, Hungría y Eslovaquia han inyectado Sputnik por su cuenta y riesgo, a pesar de que éste no cuenta todavía con el aval de la EMA. Por su parte, Alemania está negociando la compra de 30 millones de dosis de este antígeno ruso, si bien ha anunciado que tan sólo lo administrará si cuenta con el beneplácito de la EMA.

En cuanto a las vacunas provenientes de China, Hungría ha administrado a su población los antídotos de Sinopharm y Cansino y se desconoce si ampliará su cartera con el suero Sinovac. Para tranquilizar a la población sobre la seguridad de estos sueros, el propio primer ministro del país Viktor Orban ha sido vacunado con el Sinopharm y ha difundido un vídeo en Facebook con el momento de la inyección. Sinovac, además, se ha convertido en el antígeno más utilizado en 10 países de América Latina. En el caso de Chile, este suero ha sido responsable del 90% de las inmunizaciones.