Sucesos

El meteorito que pasó por el sur de la península a 76.000 km/hora

La noche del miércoles sobre las 22:25 horas un asteroide cruzó el cielo provocando destellos lumínicos que pudieron vislumbrarse en zonas de Sevilla, Huelva, Córdoba y Extremadura

Asteroide
AsteroideLa RazónLa Razón

Cada año la Tierra se expone a la entrada en su atmósfera de miles de meteoritos: en concreto, alrededor de 17.000 fragmentos de cuerpos celestes al año, según afirma un grupo de científicos británicos. Por ello, no es extraño de vez en cuando poder vislumbrar este espectáculo de la naturaleza que nos fascina y aterra en partes iguales. Ya que, a pesar de que la mayoría de los meteoritos que caen en la Tierra no supera los 10 kilos y no supone una amenaza para nuestra existencia, es cierto que existe una remota posibilidad de que alguno de estos cuerpos tenga un volumen superior y pueda causar desastres y generar olas que provoquen inundaciones en zonas costeras. Sin embargo, según el Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra (CNEOS), esta situación se daría una vez cada 10.000 años. Además, dicho centro, afirma que no se conoce ningún asteroide que tenga una gran probabilidad de impactar sobre la Tierra en los próximos 100 años.

En la noche del pasado miércoles, los habitantes de la zona sur de la Península, pudieron ser testigos de una gran bola de fuego producida por una roca desprendida de un asteroide. La roca entró en la atmósfera, sobre las 22:25 horas, a unos 76.000 kilómetros por hora. Tal velocidad hizo que el asteroide se volviera incandescente y generara una gran bola de fuego que cruzó el cielo nocturno, según explica el investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía José María Madiedo.

Su luminosidad, equivalente a la de la Luna llena, hizo que pudiera ser vista desde más de 600 kilómetros de distancia, especialmente en los cielos de Sevilla, Huelva, Córdoba y Extremadura. De hecho, la bola de fuego se inició sobre el sur de la provincia de Badajoz, a una altitud de unos 91 kilómetros, y desde allí avanzó en dirección noroeste, extinguiéndose a una altitud de unos 22 kilómetros sobre un punto situado cerca de la localidad de La Albuera, Badajoz.

Estallidos de luz sobre la Península

En su trayectoria, diversas rupturas de la roca provocaron varias explosiones que dieron lugar a aumentos súbitos de luminosidad. Sin embargo, los primeros análisis indican que la roca no se destruyó completamente, sino que una pequeña parte de ella pudo caer al suelo en forma de meteorito, según expone el experto en su cuenta de Twitter, aunque por el momento no se ha podido precisar el lugar exacto del impacto ni su tamaño y características.

Este fenómeno pudo ser grabado gracias a los detectores de la Red de Bólidos y Meteoros del Suroeste de Europa (Red SWEMN), desde los observatorios de Calar Alto (Almería), Sierra Nevada (Granada), La Sagra, La Hita y Sevilla. Y también desde la estación de detección que opera el doctor Jaime Izquierdo en la Universidad Complutense de Madrid. Estos detectores forman parte del “Proyecto SMART”, que se coordina desde el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) con el objetivo de monitorizar continuamente el cielo para registrar y estudiar el impacto contra la atmósfera terrestre de rocas procedentes de distintos objetos del Sistema Solar.