Cantabria suprime el pasaporte covid para el acceso a la hostelería: “Con Ómicron deja de tener sentido”

Sanidad considera que el certificado “ya no cumple con el objetivo” de cortar la transmisión del virus en espacios interiores ahora que domina la nueva variante, más contagiosa

Detalle de un certificado covid en un smartphone
Detalle de un certificado covid en un smartphone FOTO: DAVID ARQUIMBAU SINTES EFE

Cantabria ha decidido poner fin al pasaporte covid para acceder a los establecimientos en los que se consume bebida o comida. La Consejería de Sanidad ha decidido no solicitar la prórroga de esta medida, que ha estado vigente durante 40 días en la comunidad tras el aval judicial.

El anuncio lo ha hecho el director general de Salud Pública, Reinhard Wallman, quien ha explicado que la alta contagiosidad de la variante Ómicron, incluso entre los vacunados, hace que esta medida ya no tenga sentido. El objetivo del certificado covid siempre ha sido “reducir la transmisión y con esta variante no se puede evitar, con lo ya no es eficaz”, ha señalado.

Según ha detallado, desde que entró en vigor este pasaporte, el Servicio Cántabro de Salud ha registrado 5.700 primovacunaciones, excluyendo las de los niños, que podrían haber sido impulsadas para acceder a los interiores de espacios de ocio o por “miedo” a la sexta ola.

No obstante, Sanidad cree que el “efecto motivador” que tenía el certificado para hacer que la población se vacunara ya está cumplido, pues en las últimas semanas ese número de primeras vacunaciones “ha ido disminuyendo”, con los que la región no ve “suficientemente justificado” mantener su aplicación únicamente para incentivar la vacuna.

Salud Pública ha actualizado este martes su semáforo covid, que sitúa a 81 municipios en nivel de riesgo alto, tres más que la semana pasada, mientras que los 21 restantes están en nivel 2.

La nueva evaluación se ha hecho en un momento en el que la incidencia acumulada, con 4.291 casos a 14 días, “está por las nubes”, según Wallman, que, no obstante, ve en los últimos datos señales de que Cantabria está llegando a la estabilización y que esta misma semana la epidemia podría entrar en fase de meseta en la comunidad autónoma.