Sucesos

El niño de Elche explica cómo disparó: «Mi hermano intentó escapar pero lo cacé antes»

A las 16:00 horas se ha celebrado el funeral y entierro de los padres y el hermano de 10 años del parricida

El menor de 15 años que ha confesado el parricidio de sus padres y de su hermano de 10 años en una casa de campo de Elche (Alicante) está colaborando con los investigadores y ha explicado con todo detalle la secuencia cronológica de los hechos. Su madre le había regañado por las malas notas y le amenazó con castigarle sin la consola. Santiago, como se llama el menor, era un gran aficionado a los videojuegos y, ante el castigo, subió a la planta de arriba de la vivienda y estuvo un rato pensando qué hacer. Según avanzó el programa «Más Vale Tarde» de «La Sexta», tras esa reflexión, el chico cogió la escopeta de su padre, de calibre 12, le metió tres cartuchos y bajó. Su madre, que estaba en la cocina, fue atacada en ese instante.

“Disparé por la espalda y la rematé”

«La disparé dos veces por la espalda y luego la rematé», habría declarado a los agentes, según estas fuentes. Su hermano Gonzalo, de solo 10 años, salió asustado al escuchar los disparos, pero no pudo hacer nada. «Mi hermano intentó escapar, pero salí detrás de él y lo cacé antes», dijo el asesino confeso. Después, con los cadáveres de su madre y su hermano allí, tuvo la sangre fría de estar esperando «cuatro o cinco horas» hasta que su padre, Jaime, llegó a casa. En cuanto entró por la puerta, le disparó también a él. Tres disparos. Lejos de bloquearse con los tres cadáveres en casa, los llevó a un cobertizo que tienen en la finca y se quedó tres días allí antes de ser descubierto. En el instituto se inventó que tenía covid para justificar su ausencia. Es más, telefoneó al centro escolar haciéndose pasar por un familiar de él mismo y explicó que había contraído la covid-19 para poder quedarse en casa.

No fue la única «suplantación de identidad» que realizó esos días después del triple asesinato. Fuentes cercanas al caso aseguran que desde el martes, cuando sucedieron los hechos, hasta el viernes, cuando confesó lo sucedido ante la visita de una tía y una vecina, se hizo pasar por su madre y contestó varios mensajes de WhatsApp desde su teléfono.

Tras su detención y paso a disposición de la Fiscalía de Menores, el menor fue internado en un centro de menores en régimen cerrado de forma provisional hasta que salga su juicio. Antes será evaluado por peritos del juzgado, que analizarán su estado mental para determinar si padece algún trastorno que no le haya sido diagnosticado con anterioridad que pueda «justificar» una enajenación transitoria durante las horas del suceso o, por el contrario, es perfectamente consciente del daño que provocaba y, por tanto, responsable de sus actos.

Lo que ha trascendido hasta ahora es que el chico no ha mostrado ningún signo de arrepentimiento y que ha mantenido una actitud de frialdad que ha sorprendido a las personas que le han escuchado.

Conflicto desde Navidad

Los problemas surgieron el pasado diciembre cuando llevó a casa malas notas del instituto donde cursa 4º de la ESO, el Vicente Verdú de Elche. Entonces, sus padres le advirtieron de que si continuaba con el mal rendimiento le iban a castigar, pero el joven continuó con una actitud poco activa en los estudios y con quejas del colegio.

Mientras, las 16:00 horas se celebraba el funeral de los tres fallecidos, Encarnación, Jaime y el pequeño Gonzalo, en la capilla del tanatorio de l’Aljub y 45 minutos más tarde eran enterrados en el cementerio municipal de Elche.