Salud

¿Por qué han aumentado los casos de tuberculosis en esta pandemia?

Por primera vez en más de una década, en 2020 aumentó la mortalidad por esta enfermedad

Cultivo de la cepa humana de la tuberculosis
Cultivo de la cepa humana de la tuberculosis

A finales de marzo se ha celebrado el Día Mundial de la Tuberculosis, una enfermedad que pensábamos que era lejana, pero que está más cerca de nosotros de lo que pensamos. Tal es la alerta actual que la OMS ha puesto en evidencia que la pandemia de COVID-19 ha revertido todos los logros alcanzados sobre la misma y, por primera vez en más de una década, en 2020 aumentó la mortalidad por tuberculosis, ¿por qué esto es así?

Según datos de la organización sanitaria, hasta millón y medio de personas murieron por esta enfermedad infecciosa, superando al VIH/Sida como causa de muerte. Concretamente, esta enfermedad hoy en día es la causa de muerte número 13 en todo el mundo, aparte de ser la infección más mortífera por detrás de la COVID-19 y por encima del VIH/Sida.

El doctor Carlos José Álvarez, jefe de Servicio de Neumología del Complejo hospitalario Ruber Juan Bravo de Madrid, e integrante del departamento dirigido por el doctor José María Echave-Sustaeta, recuerda que la tuberculosis se erige como un “importante problema de salud pública”, a pesar de los progresos logrados en las dos últimas décadas en la lucha contra la enfermedad.

“Es una enfermedad infecciosa causada por el Mycobacterium Tuberculosis Complex (que incluye varias subespecies) y que ha acompañado a la humanidad desde sus orígenes. Incluso con la pandemia COVID-19 sobre nuestras cabezas debemos tener presente la segunda infección en número de muertes en el mundo, la tuberculosis, insistiendo en la importancia del diagnóstico precoz y en el tratamiento temprano”, afirma este especialista de Quirónsalud.

Explica que la infección se transmite de persona a persona a través del aire, de forma que basta para que una persona inhale las partículas o bacilos tuberculosos para infectarse. Estas personas dice que hasta en un 10% de los casos tienen riesgo de desarrollar la infección; cuyos síntomas son la tos, la fiebre, los sudores nocturnos, o la pérdida de peso entre otros; y pudiendo infectar a lo largo de un año entre 5 y 15 personas con contacto estrecho.

En este sentido, el doctor Álvarez advierte de que las personas infectadas por VIH tienen hasta 18 veces más probabilidades de desarrollar esta infección de forma activa, así como las personas inmunodeprimidas, aparte de que el consumo de alcohol y el tabaquismo son dos factores que aumentan el riesgo de contraer la enfermedad.

Hay tratamiento efectivo

Afirma así que, aunque hay un tratamiento antibiótico efectivo desde mediados del siglo XX, la tuberculosis ha sido la “enfermedad infecciosa que más muertes causa al año, hasta la llegada del coronavirus SARS-CoV-2 en estos dos últimos años”.

De hecho, este neumólogo indica que la incidencia de tuberculosis ha disminuido en las últimas décadas, en torno a un 5,4% al año por ejemplo en la Comunidad de Madrid, y un 2% a nivel mundial; sin embargo, avisa de que los efectos de la pandemia han supuesto un retroceso en la lucha contra esta enfermedad, especialmente en los países menos desarrollados, debido principalmente a los menores recursos empleados. “Ha habido una reducción importante de notificaciones, de donde se deduce que habrá muchas más personas capaces de contagiar sin tratamiento, y en un mayor número de muertes por tuberculosis, según el informe de la OMS de 2021″, asegura el experto.

Es más, indica que, aunque el problema es mucho mayor en los países con menores recursos -ocho países acaparan los dos tercios del total de las muertes-, en España también tenemos tuberculosis: “La incidencia en la Comunidad de Madrid en 2018 se situaba en 9 casos por 100.000 habitantes, algo mayor entre los residentes provenientes de otros países, sobre todo de América del Sur”.

Retraso en el diagnóstico

Ahora bien, aclara este experto del Complejo Ruber Juan Bravo que en España este efecto de la pandemia ha influido mucho menos en cuanto a los recursos, pero sí lo ha hecho en otros aspectos.

En primer lugar, habla de un mayor retraso en el diagnóstico, no así de casos. “En la Comunidad de Madrid la mediana de retraso diagnóstico en 2018 se estimaba en 48 días. Cuanto mayor es el retraso el diagnóstico, mayor es el riesgo de transmisión, pues la medida más eficaz para evitar la contagiosidad del enfermo es el tratamiento adecuado”, advierte este experto.

Por ello, este experto ve importante diagnosticar la infección pronto, y dice que en nuestro entorno no es difícil: “Si se tiene tos más de 15 días seguidos está indicado una radiografía del pecho, pues es bastante sensible para identificar la tuberculosis pulmonar, que es la tuberculosis que contagia a otras personas, y si es anormal, se debe realizar un examen de esputo. Diagnosticar y tratar precozmente es la medida más eficaz para luchar contra la propagación de la tuberculosis”.

Por otra parte, el jefe de Servicio de Neumología del Complejo hospitalario Ruber Juan Bravo de Madrid mantiene que en la actualidad muchas de las medidas empleadas en tratar la transmisión del SARS-CoV2 sirven también para reducir el contagio de tuberculosis, pues se transmite principalmente por vía aérea, si bien precisa que la tuberculosis se propaga más entre los contactos estrechos o convivientes, entornos en los que no se usa mascarilla.

Por último, el doctor Carlos José Álvarez nos informa de que ha habido desabastecimientos frente a algunos fármacos antituberculosos, generalmente puntuales, y es muy importante que se comuniquen con su médico para hacer las modificaciones oportunas, pues si la tuberculosis no se trata empeorará la clínica y, en última instancia, aumentará la expansión de esta enfermedad”.