Cirujanos «avatar» que operarán desde el Metaverso

Ya se ha realizado con éxito una biopsia tumoral con un bebé hiperrealista, lo que abre las puertas a una «democratización» sanitaria sin colas de espera y con acceso inmediato a nuevos tratamientos y tecnología

Este mundo artificial supondrá un gran paso adelante en la atención integral en salud
Este mundo artificial supondrá un gran paso adelante en la atención integral en salud FOTO: dreamstime La Razón

Aunque todavía estamos al comienzo de la nueva era del Metaverso, ya hay quien ha adquirido la propiedad de terrenos virtuales para construir ciudades o instalaciones destinadas a todo tipo de fines: administrativos, de entretenimiento, etc. Y es que, son infinitas las oportunidades que promete este entorno de simulaciones y mundos 3D en el entramado empresarial y en la sociedad en su conjunto. En él, las fronteras con el mundo analógico se desvanecen dando continuidad a la historia de sus elementos. Sus problemas y soluciones. Sus preocupaciones y sus gustos. Podremos explorar múltiples escenarios e interactuar con un número infinito de usuarios en tiempo real a través de un avatar digital que nos representará -que puede ser fiel a la realidad o modificado al gusto- que, incluso, puede trasladarnos experiencias sensoriales de lo más realistas. Ya existen trajes equipados con sensores y puntos hápticos capaces de simular una amplia variedad de sensaciones físicas- desde el repiqueteo relajante de las gotas de lluvia cayendo sobre nuestro cuerpo hasta el violento impacto de un disparo- para que podamos vivir el Metaverso con mayor intensidad.

Este mundo artificial, en muchos sentidos, se superpondrá al real y permitirá replicar, posiblemente para mejor, todo lo que hacemos como personas de carne y hueso. Por ejemplo, permitirá practicar una operación en un quirófano o atender una urgencia médica anulando el riesgo de fallecimiento que corre el paciente debido a posibles errores médicos. Solo en Europa, se calcula que se producen unos 95.000 fallecimientos debidos a esta circunstancia. Además de someter a situaciones límites determinados procesos minimizando los riesgos, permitirá que tengamos un clon digital que llevará consigo el ADN digital del paciente real y le traslade al médico nuestras preocupaciones o dolencias, o cualquier otro parámetro de interés en investigación o asistencia médica. De esta forma, tendrá el mismo tipo de diabetes, los mismos problemas oftalmológicos, la misma hipertensión, etc.

Precisamente, el sector de la salud es uno de los más prometedores. Los expertos en salud digital prevén que el Metaverso contribuirá a mejorar la atención integral en salud y a avanzar hacia un modelo de asistencia sostenible que deje atrás todo tipo de desigualdades y se adapte a la realidad de la población. “Necesitamos más pronto que tarde otras formas de abordar los requerimientos sanitarios de la población. La demanda sanitaria crece continuamente (mayor expectativa de vida, cronicidad de las enfermedades, etc.) y, sin embargo, la oferta no lo hace ni lo puede hacer al mismo ritmo. No sólo nos referimos a la sostenibilidad económica y financiera, sino también a los indicadores de resultado de salud individual y comunitaria que hemos de considerar. Por lo que, necesitamos hacer algo diferente. Y la máxima expresión de ello va a venir de la mano del Metaverso, capaz de integrar en un mismo espacio al ser humano con sus necesidades y a las nuevas tecnologías con sus potencialidades”, indica Jaime del Barrio Seoane, presidente de la Asociación de Salud Digital (ASD). Y añade: “El Metaverso nos ofrece el próximo gran salto evolutivo de Internet”.

Todavía es pronto y las empresas tecnológicas sólo están dando pasos incipientes en la creación de las infraestructuras y los conceptos que nos lleven a un futuro cercano donde haya dispositivos capaces de sumergirnos en este mundo virtual. De hecho, las propuestas actuales no son realmente metaversos: se desarrollan en los navegadores que vemos desde las pantallas planas de nuestros dispositivos, la interacción se produce a través de ‘clics’ y los usuarios están fuera. Aun así, aunque el Metaverso sea una hoja de ruta sobre un lienzo en blanco y no una realidad a la que podamos conectarnos hoy, los expertos vaticinan que su potencial será infinito y que su completo desarrollo cambiará en su totalidad los sistemas sanitarios tal y como los conocemos actualmente en su propia concepción. “Es verdad que las nuevas tecnologías y las tendencias están convergiendo para hacer realidad el Metaverso, pero no podemos negar que todavía hay más ruido que casos de éxito”, reconoce del Barrio. No obstante, ya existen ejemplos tangibles de lo que está por venir.

En el ámbito sanitario han empezado a surgir algunos proyectos concretos que demuestran que el Metaverso podría ser un potente aliado para hacer llegar conocimientos clínicos en cirugías complejas hasta lugares remotos ampliando las opciones de tratamiento especializado para los pacientes y para guiar a los médicos en un mejor desempeño de la técnica. Es el caso de la primera cirugía en el Metaverso del mundo. El logro lo ha conseguido la neurocirujana pediátrica Giselle Coelho, del Centro Quirúrgico Sabará Hospital Infantil. El pasado 4 de agosto realizó una neurocirugía de biopsia de tumor cerebral por endoscopia a una muñeca bebé hiperrealista impresa en 3D -el modelo fue creado a partir de exámenes reales de un paciente y tenía sus características físicas- con la tutoría de un avatar que replicaba los movimientos finos referentes a la técnica quirúrgica. “Sin lugar a dudas, el gran cambio viene de la visualización previa de situaciones reales, lo que nos permite estar mejor preparados, adelantarnos y poder aportar la solución óptima y planificar recursos materiales y humanos, algo de lo que estamos tan necesitados en sistemas sanitarios de todo el mundo”, subraya Jaime del Barrio.

Pero no será la única posibilidad que brinde el Metaverso. Cuando esta tecnología alcance etapas de mayor desarrollo “permitirá optimizar recursos al eficientizar los sistemas sanitarios, afianzará unas organizaciones robustas al mismo tiempo que flexibles, capaces de incorporar todo tipo de innovación desde el mismo momento en el que esta se está produciendo”, explica el experto. Predice que sus ventajas atañerán a la atención sanitaria, a la formación en Ciencias de la Salud y, en especial, a la investigación. En particular, al desarrollo de nuevos medicamentos, productos (imagen, robotización tecnología sanitaria...) y servicios (optimización de procesos, soluciones…). “Si nos centramos en el mundo de la investigación y desarrollo de nuevos medicamentos, hemos de considerar que los pacientes virtuales pueden ser creados para experimentar tratamientos de forma segura. Ya se utilizan en este momento en el mundo de los ensayos clínicos con nuevos medicamentos; por lo que parece previsible que pueda ocurrir algo parecido con este nuevo entorno digital”, describe el presidente de la ASD.

En España, el nivel de los profesionales sanitarios, de las tecnologías y de los ciudadanos en la adquisición y usabilidad de la tecnología es óptimo, por lo que no se prevé que el Metaverso encuentre demasiada reticencia en su implantación. “Hay una gran resistencia motivada por la magnitud del cambio, sobre todo por la incertidumbre que rodea al mismo. Pero nuestro sistema sanitario cuenta con el conocimiento, la experiencia (dentro de lo posible en el momento actual), las capacidades, las habilidades y la capacitación para identificar los problemas y sus posibles soluciones”, asegura Jaime del Barrio. No obstante, el problema que debe afrontarse es el de la privacidad de los datos personales, que en salud gozan además de especial protección. Por lo que, para facilitar que el metaverso llegue a desarrollarse conectando a profesionales y pacientes, y creando nuevas oportunidades en la atención sanitaria, la formación o la investigación, debemos dar pasos firmes en la creación del marco normativo pertinente. “En este nuevo abordaje, no sirve mucho de lo anterior. El establecimiento de reglas relativas a la privacidad y ciberseguridad son urgentes y deben venir de la mano del mundo de la Ética y el Derecho, conjuntamente”, urge el presidente de la Asociación de Salud Digital. Y concluye: “El Metaverso, como todas las nuevas tecnologías, a priori, no son buenas ni malas y sus implicaciones dependerán del buen o mal uso que hagamos de ellas. Hemos de aprender de errores previos, en concreto en el despliegue y desarrollo de internet y las redes sociales, para con la experiencia adquirida impulsar un entorno más ético, humano, accesible o igualitario, que se llama Metaverso”