Salud

Aumento alarmante de infecciones mortales por misteriosa bacteria estreptocócica en Japón

Estas infecciones, conocidas por su alta tasa de mortalidad del 30-70%, han registrado un aumento significativo en los primeros dos meses de 2024

Una gran multitud de gente con mascarilas camina por la estación de Shinagawa en Tokio
Una gran multitud de gente con mascarilas camina por la estación de Shinagawa en TokioJae C. HongAgencia AP

Un creciente brote de infecciones bacterianas agudas causadas por estreptococos hemolíticos está generando preocupación en Japón, ya que se están propagando a un ritmo alarmante en comparación con el año anterior. Estas infecciones, conocidas por su alta tasa de mortalidad del 30-70%, han registrado un aumento significativo en los primeros dos meses de 2024. Aunque las causas subyacentes de esta rápida propagación aún no se han esclarecido, el Ministerio de Sanidad nipón ha intensificado sus esfuerzos de vigilancia, centrándose en investigar las cepas conocidas por su alta capacidad patogénica e infecciosa. Esta situación ha generado incertidumbre, mientras las autoridades sanitarias trabajan para contener la propagación y encontrar respuestas a este enigmático brote.

El síndrome de shock tóxico estreptocócico (STSS), causado en la mayoría de los casos por la bacteria denominada estreptococo del grupo A, se notificó por primera vez en este país en 1992. A partir de entonces, cada año se han registrado una media de 100 a 200 casos confirmados, pero la cifra de 941 casos del año pasado superó el récord anterior de 894 en 2019, según el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas (NIID). cabe destacar que hay casos confirmados en 45 de las 47 prefecturas de Japón.

La rápida proliferación de casos ha llevado a algunos expertos a vincularla con la flexibilización de las restricciones impuestas durante la pandemia de coronavirus en el país asiático. En mayo de 2023, el gobierno tomó la decisión de reclasificar el estatus del Covid-19 de clase dos, -que incluía enfermedades como la tuberculosis y el SARS-, a ser equiparado a la gripe estacional. Esta medida tuvo como consecuencia que las autoridades locales perdieran la capacidad de imponer prohibiciones laborales a las personas infectadas o recomendar su hospitalización.

Las cepas de estreptococos del grupo A (GAS, Streptococcus pyogenes) causan faringitis, amigdalitis, infecciones de piel y tejidos blandos, bacteriemia y escarlatina. Desde finales de la década de 1980, el síndrome de shock tóxico estreptocócico causado por la infección de GAS ha constituido un importante problema sanitario en varios países. Los síntomas característicos progresan rápidamente y son fulminantes desde el inicio de la enfermedad. Los pacientes pueden desarrollar fascitis necrotizante, insuficiencia renal aguda, síndrome de dificultad respiratoria aguda, coagulopatía intravascular diseminada y fallo multiorgánico a las pocas horas del inicio de la enfermedad, lo que conduce al shock e incluso a la muerte. Estos casos graves representan un desafío para los profesionales de la salud, ya que requieren una atención médica urgente y un tratamiento adecuado para evitar complicaciones potencialmente letales.

Según el Ministerio de Sanidad japonés, actualmente se desconoce cómo se intensifican las infecciones. Sin embargo, la prevalencia de los dolores de garganta entre los niños desde el verano pasado se cita como un factor que contribuye al aumento de los casos graves. Además, en el país también se han confirmado cepas del estreptococo del grupo A conocidas por su alta patogenicidad, de las que ya se había informado ampliamente en Reino Unido. A comienzos de este año las autoridades pidieron a los gobiernos locales que analizaran las cepas recogidas de casos agudos.

En este sentido, el organismo sanitario ha subrayado que las medidas básicas de control de la infección, como la higiene de las manos y el protocolo al toser, son cruciales, ya que la enfermedad se propaga a través de gotitas o del contacto humano.

Las infecciones por estreptococo del grupo A se tratan con antibióticos, pero es probable que los pacientes con una enfermedad invasiva más grave requieran una combinación de estos fármacos y otros medicamentos, además de atención médica intensiva.