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Armenia y Suecia confirman su favoritismo y pasan a la final de Eurovisión

Armenia y Suecia, las grandes favoritas en los pronósticos, y otros aspirantes bien situados como Hungría, Ucrania y Azerbaiyán lograron hoy el pase a la gran final de Eurovisión 2014, que se celebrará el sábado en Copenhague.

Las otras cinco plazas para la cita definitiva que se decidieron en la primera semifinal las ocuparon Rusia, Montenegro, Holanda, Islandia y San Marino, que ganaron el favor del público y del jurado, que conforman a partes iguales el voto total.

Eliminados quedaron Albania, Portugal, Bélgica, Moldavia, Estonia y Letonia, los otros seis países que completaban el cartel de la primera criba, que estuvo dominada por las baladas, uno de los estilos que más abunda en la edición de este año.

De ese corte son "Not alone", del armenio Aram MP3, que tras comenzar muy abajo apoyada en el piano acaba en una explosión electrónica con fondo de violines; y "Undo", de la sueca Sanne Nielsen, que realizó una actuación segura y confirmó también la etiqueta de candidata al triunfo final.

También en ese formato se pueden encuadrar "Start a fire", de la azerí Dilara Kazimova, un "lento"interpretado con solemnidad y con una elegante y sencilla coreografía; y "Moj Svijet", del montenegrino Sergej Cetkovic.

Cetkovic, que fue el único con la portuguesa Suzy que cantó en su idioma, se clasificó de forma sorpresiva con un tema monótono y que no aparecía muy bien colocado en las apuestas previas.

Más llamativo aún fue el pase de San Marino, que partía a priori como uno de los peores situados del total de 37 participantes de este año, pero que gracias a Valentina Monetta y su "Maybe"obtuvo por primera vez en su historia el pase a la final.

Dentro de lo esperado estaba que hicieran lo propio el húngaro András Kállay-Saunders y su "Running", que apeló a la complicidad del público con un tema sobre al abuso infantil a lo James Blunt; y la ucraniana Mariya Yaremchuk, con el pop pegadizo de "Tick-tock"y una coreografía vistosa.

Más lejanos estilísticamente del resto se presentaron los holandeses The Common Linnets con "Calm after the storm", un tema con claro sello "country"y lejos de lo habitual en el festival.

Aunque Eurovisión ha reducido en los últimos años el gusto por lo extravagante, los islandeses Pollapönk sorprendieron con el punk-pop al estilo Franz Ferdinand de "No prejudice", un vestuario chirriante y una escenificación festiva acorde con el título de su tema.

No menos extraña fue la incalificable coreografía de las gemelas rusas Tolmachevy Twins, con sus pelos entrelazados y cantando desde los extremos de un balancín gigante.

Pero pese a un tema sin mucha chispa lograron meterse en la gran final, aunque esa circunstancia no gozó del favor de cierta parte del público, que les regaló un bochornoso abucheo, motivado probablemente por algún malentendido geopolítico.

Entre los números descartados por el gusto del público y del jurado quedaron algunos temas curiosos como el folk-pop a lo Belle and Sebastian pero en versión más lúdica de los letones Aarzemnieki.

El belga Axel Hirsoux, cuya balada "Mother"fue compuesta por el español Rafael Artesero, quedó también eliminado.

La edición número 59 del festival de Eurovisión arrancó, como es habitual, con el tema que ganó el año pasado, en este caso "Only Teardrops", de la danesa Emmelie de Forest, acompañada sobre el escenario por un coro infantil y por otro coro virtual.

Las voces grabadas de cientos de "eurofans"y sus rostros arroparon a De Forest, fusionándose con el espectacular armazón de acero que adornó el escenario de los pabellones de los antiguos astilleros B&W hasta formar el lema del festival de este año, "Join us"(Únete a nosotros).

Países a priori bien situados en los pronósticos como Noruega y Austria lucharán este jueves por las últimas diez plazas en la final del sábado, a la que ya tienen su pase asegurado la anfitriona Dinamarca y los miembros del denominado "Big Five": Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y España.