Ginecología

Consejos para prevenir la toxoplasmosis durante el embarazo

La infección producida por el parásito ‘Toxoplasma gondii’ durante la gestación puede causar afectación al feto a nivel del sistema nervioso, ocular y sanguíneo

Toxoplasmosis durante el embarazo
Toxoplasmosis durante el embarazoAgencias

Cuando una mujer se queda embarazada son varios los ámbitos a los que debe prestar atención y fundamentalmente centrarse en su cuidado personal. De ella a partir de ahora va a depender un nuevo ser al que tiene que cuidar, y para ello es fundamental que se cuide en primer lugar ella misma.

Así, uno de los principales puntos sobre los que ginecólogos y matronas hacen hincapié es en el tema de la alimentación, olvidando, por supuesto, la afirmación de que “hay que comer por dos”, como se decía antiguamente, si bien sí es necesario comer sano y prevenir determinadas infecciones como la toxoplasmosis o la listeria, por ejemplo, por las graves consecuencias que estas pueden tener en el feto.

La toxoplasmosis es una infección producida por un parásito, el ‘Toxoplasma gondii’, que hace necesario variar los hábitos alimenticios durante la gestación, ya que la infección de una persona sana, no gestante, por Toxoplasma habitualmente no se detecta, es asintomática y no produce secuelas, mientras que en una embarazada sí, advierte el doctor Miquel Àngel Jiménez, jefe de Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitari Sagrat Cor de Barcelona.

En la mayor parte de casos, sostiene este experto, la transmisión de este parásito se suele contraer a través de la ingesta de carne cruda o poco cocinada, o por la exposición a heces de gatos infectadas. “La tierra, las verduras mal lavadas y el contacto con gatos pueden ser otras fuentes contaminantes”, añade.

Posibles síntomas

Concreta este experto que la infección por este parásito durante la gestación puede causar afectación al feto a nivel del sistema nervioso, ocular y sanguíneo. “Aunque la infección fetal no se produce en todos los casos, su incidencia aumenta a medida que la gestante está de más semanas de embarazo. Solo un porcentaje muy bajo de bebés presentan afectación al nacimiento”, agrega.

Aquí resalta el doctor Jiménez que en la infección por Toxoplasmosis algunas personas desarrollan síntomas similares a los de la gripe, como dolor de cabeza y de cuerpo, fiebre, cansancio y ganglios linfáticos inflamados.

Según datos de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), en menos de un 10% de las ocasiones se puede observar el citado síndrome gripal, “muy inespecífico” y que no suele resultar suficiente para el diagnóstico.

“Cuando el T.gondii es capaz de pasar de la madre al feto puede provocar enfermedad en el feto. Ahora bien, si la madre ya sufrió la infección o contacto con el toxoplasma antes de la gestación sus defensas consiguen controlar al parásito en forma de quistes y, de este modo, evitar que lleguen a atravesar la placenta”, añaden desde esta sociedad científica.

20% de españolas inmunizadas

Hace unos años, al comienzo de la gestación en las analíticas de sangre se comprobaba el contacto de las pacientes con el parásito, aunque ahora ya no es lo habitual.

La buena noticia en este contexto, según explica este ginecólogo, es que aproximadamente un 20% de la población de nuestro entorno presenta inmunidad adquirida al Toxoplasma. Dicho de otro modo, tiene anticuerpos porque ha estado en contacto y, por tanto, en caso de embarazo presentará inmunidad contra la enfermedad.

“Es decir, aquella gestante que presente anticuerpos previos a la gestación contra el Toxoplasma está protegida de volver a contraer la infección”, manifiesta el jefe de Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitari Sagrat Cor de Barcelona.

Con todo ello, el doctor Jiménez aporta los siguientes consejos a seguir si la mujer está embarazada, especialmente si es el caso de un primer embarazo, donde generalmente no se sabe si se tienen o no anticuerpos:

  • Tomar la carne bien cocinada, hecha a temperaturas superiores a los 80 grados, o con una congelación previa a temperaturas inferiores a 18 bajo cero durante 48 horas. Los embutidos crudos y el jamón pueden presentar también toxoplasmosis.
  • Lavarse bien las manos, con agua caliente y jabón, antes de manipular alimentos.
  • Lavar y desinfectar los utensilios de cocina con agua caliente y jabón, principalmente los cuchillos y las tablas en las que se ha de cortar carne cruda, para evitar la contaminación cruzada. Después de manipular carne cruda hay que lavarse muy bien las manos.
  • Evitar el consumo de leche no pasteurizada, ya que los lácteos no pasteurizados pueden contener parásitos de Toxoplasma.
  • En caso de trabajos de jardinería o de manipulación de tierra es necesario utilizar guantes y, al finalizar, hay que lavarse bien las manos con agua y jabón.
  • Lavar y frotar las frutas y verduras frescas, sobre todo si se van a comer crudas. También es aconsejable pelar la fruta después de lavarla.
  • En caso de tener gato, siempre hay que evitar la limpieza de sus heces, sustituirle la carne cruda por pienso o por comida enlatada, además de evitar el contacto con otros gatos (que no salga a la calle). El Toxoplasma gondii es un organismo parasitario unicelular que puede infectar a la mayoría de los animales, y estos organismos se excretan en las heces de los gatos.