¿Cuáles son las zonas de daño tras una explosión nuclear y qué sucede en cada una de ellas?

La Guía de respuesta a una detonación nuclear del gobierno estadounidense explica que encontrarán los servicios de emergencias tras una explosión nuclear conforme avanzan hacia el punto cero

Hongo provocado por la explosión de The Gadget en 1945, la primera explosión nuclear de la historia que tuvo una potencia de 25 kilotones.
Hongo provocado por la explosión de The Gadget en 1945, la primera explosión nuclear de la historia que tuvo una potencia de 25 kilotones. FOTO: La Razón (Custom Credit)

La invasión de Ucrania y las amenazas de Putin han avivado el temor a que una escalada bélica desemboque en el uso ofensivo de armas nucleares. La capacidad de destrucción de estas ha crecido exponencialmente desde que Estados Unidos arrojó Little Boy y Fatman sobre Hiroshima y Nagasaki en 1945 matando a casi un cuarto de millón de personas entre los que murieron por las detonaciones (120.000) y los que lo hicieron por las heridas y la radiación posteriormente (126.000). Little Boy tenía una potencia de 15 kilotones y Fatman de 20, lo que palidece frente a las armas que se han desarrollado posteriormente y cuyo ejemplo más extremo es la Bomba del Zar de 50 megatones que Rusia testó en 1961, 3.125 veces la potencia de la explosión de Little Boy y la mayor detonación nuclear de la historia.

Desde Hiroshima sabemos que cualquier explosión nuclear es devastadora, pero ¿qué destrucción provoca exactamente? Esta cuestión la aborda el departamento de Salud estadounidense en su Guía de planificación para la respuesta a una detonación nuclear. En este documento se establecen en tres las zonas de daño que provoca una explosión atómica, se explican los efectos en cada una de ellas y lo que los servicios que den respuesta a la emergencia pueden esperar encontrar sobre el terreno conforme avanzan hacia el lugar de la explosión.

La guía toma como referencia una explosión nuclear relativamente pequeña de 10 kilotones, equivalente a 10.000 toneladas de TNT. En una de mayor tamaño, el radio de cada una de las zonas se ampliaría de acuerdo con la potencia pero los efectos serían similares. Aunque las zonas se representan visualmente como círculos concéntricos, en una explosión real no serían tan simétricos ni sus límites se pueden marcar tan definidamente.

Comparación de las zonas de daño creadas por detonaciones nucleares de diferentes potencias.
Comparación de las zonas de daño creadas por detonaciones nucleares de diferentes potencias. FOTO: La Razón (Custom Credit) Cortesía de Radiation Emergency Medical Management.

Zona de daño ligero

Esta zona, con una potencia de 10 KT, se sitúa a 4´8 kilómetros del punto cero. El daño está causado por la onda expansiva que puede provocar roturas de cristales hasta a 16 kilómetros de distancia del origen. Se trata de un tipo de daño muy variable en el área afectada porque las ondas rebotan múltiples veces entre edificios y a causa de la orografía.

Conforme los servicios de emergencia avancen por esta zona hacia el punto cero encontrarán puertas y ventanas destrozadas y los edificios de construcción débil con un daño progresivamente mayor. La basura y los escombros aumentan y un número cada vez mayor de coches parados o que hayan colisionado dificultará el paso.

La guía explica que la sobrepresión de la explosión en la zona habrá sido 0,5 psi (libra por pulgada cuadrada, equivalente a 351 kg/m²) en el margen externo, suficiente fuerza para que los fragmentos de los cristales que se rompen provoquen heridos, y de 2-3 psi (1.406-2.109 kg/m²) en el margen interior de la zona.

Imagen cedida por el Museo Hiroshima Peace Memorial que muestra la explosión de la bomba atómica sobre Hiroshima / Archivo
Imagen cedida por el Museo Hiroshima Peace Memorial que muestra la explosión de la bomba atómica sobre Hiroshima / Archivo

Zona de daño medio

El aumento en el daño estructural de los edificios indica que ya se ha pasado a la zona de daño medio, a una distancia de 1,6 kilómetros de la detonación. Los interiores de los edificios estarán destruidos y los tendidos eléctricos y de comunicaciones caídos. Habrá otros colapsados o con los techos derrumbados, aguantando solamente los construidos con hormigón armado.

Los equipos de rescate verán aún más complicado su avance y la evacuación de supervivientes al encontrar cada vez más escombros y vehículos volcados, por lo que será necesario el uso de maquinaria pesada para despejar las calles. Los incendios serán más habituales que en la zona de daño ligero por la rotura de conducciones de gas y electricidad. Otros peligros que encontrarán serán elevados niveles de radiación, líneas eléctricas caídas pero aún conectadas y con energía, vidrios rotos, objetos metálicos afilados y vehículos con el depósito de combustible con escapes, entre otros.

Es en esta zona donde están los supervivientes que se verán más beneficiados de una rápida respuesta por parte de los equipos de rescate y emergencias. La visibilidad será muy reducida durante al menos la primera hora tras la explosión por el polvo levantado por la onda expansiva y el derrumbe de los edificios. El humo de los incendios se encargará de oscurecerla también.

La sobrepresión, en el momento de la detonación, habrá sido de entre 5 y 8 psi (3.515 y 5.624 kg/m²) en el límite con la siguiente zona, lo que habrá provocado que la mayoría de edificios estén derrumbados o severamente dañados.

El 70 por ciento de la ciudad de Hiroshima quedó reducida a escombros tras la bomba
El 70 por ciento de la ciudad de Hiroshima quedó reducida a escombros tras la bomba FOTO: AP AP

Zona de daño severo

A 800 metros del punto cero, muy poca gente habrá sobrevivido y muy pocos edificios mantendrán su estructura. Los equipos de emergencia podrían encontrar supervivientes a la explosión inicial en aparcamientos subterráneos y túneles del metro.

Tan cerca del origen, las calles estarán absolutamente intransitables y pueden esperar encontrar montañas de escombros de hasta 10 metros de altura o más donde antes se encontraban edificios.

La bomba de Hiroshima tenía una potencia de 15 kilotones.
La bomba de Hiroshima tenía una potencia de 15 kilotones.

El riesgo para los servicios de emergencia, al igual que para los supervivientes, será mucho mayor por los niveles de radiación, también en residuos, y la recomendación es que tengan la máxima precaución y solo rescaten a supervivientes que sepan dónde están.