Carles Francino, al borde de las lágrimas en su regreso a la radio tras superar el coronavirus y un ictus

El presentador ha confesado que “las pasó canutas” y ha lanzado un duro mensaje por los botellones y las aglomeraciones tras el fin del estado de alarma

Carles Francino mientras relataba cómo superó su enfermedad
Carles Francino mientras relataba cómo superó su enfermedadCadena SerCadena Ser

Hace 47 días, Carles Francino, director y presentador de ‘La Ventana’ en Cadena Ser, tuvo que dejar la radio de forma inesperada tras haber mantenido contacto estrecho con un positivo por coronavirus. En su vuelta al estudio, el periodista ha relatado cómo lo que parecía una medida de seguridad “muy exagerada” se ha convertido en un calvario que le ha mantenido alejado de los micrófonos durante casi dos meses.

A finales de marzo, Roberto Sánchez sustituyó a Francino al frente del programa y la emisora confirmó que se debía a que había mantenido “un contacto muy leve, al aire libre y los dos con mascarillas” con un familiar que dio positivo por coronavirus. Francino ha explicado que cuando le comunicaron que debía aislarse en casa se fue de la radio “cabreado como una mona”, pero lo que no se esperaba era que, cinco días después de dar positivo, tuviera que ser hospitalizado de urgencia en la Fundación Jiménez Díaz. En su regreso a la radio ha confesado que las pasó “canutas”, sobre todo durante las 48 horas en las que los niveles de oxígeno en sangre eran “bastante malos”, momento en el que sufrió un ictus “del que parece que no me ha quedado ninguna secuela”.

Durante su ingreso, el presentador perdió “unos 6 o 7 kilos, mucha masa muscular” e, incluso, la voz. “Me asusté, pero yo he salido”, ha comentado Francino justo antes de emocionarse al recordar a su familiar, el contacto estrecho también contagiado por coronavirus, quien murió el pasado 12 de abril.

Es raro ver cómo a Francino se le atragantan las palabras frente a un micrófono, pero el Covid-19 se ha llevado a un pariente suyo, ha dejado ingresada en la UCI durante un mes a otra familiar y también ha afectado a su mujer y a sus hijos. El propio Francino explica que lo que le ha pasado “no es muy diferente de lo que han sufrido miles de familias en España”, pero su experiencia le ha servido para reflexionar sobre varias cuestiones.

La primera de ellas es la forma en la que se ha diluido el apoyo a los sanitarios, ya que en un año hemos pasado de rendirles homenaje en los balcones a no ser conscientes del esfuerzo diario de todo el personal. “No paran nunca, y eso que hay momentos en los que les notas cansados, asustados y, desde luego, cabreados. ¿Cómo no van a cabrearse viendo lo que se ha visto este fin de semana?”, ha dicho el periodista sobre las aglomeraciones y botellones nocturnos en las principales ciudades de España tras decaer el estado de alarma. “Que en la UCI del Clínico de Madrid se escuchara el ruido del botellón en la calle no tiene nombre”, ha criticado Francino.

Para cerrar su emotivo mensaje, el presentador de ‘La Ventana’ ha querido agradecer las muestras de cariño que ha recibido a lo largo de las últimas semanas. “Ha sido realmente abrumador. Si el cariño fuera una hipoteca, yo estaría pagando plazos lo que me queda de vida”, ha añadido el periodista, visiblemente emocionado.