Vuelven Los Fraguel, el espíritu de una generación

Apple TV ha lanzado 13 nuevos episodios de la serie creada por Jim Henson

Los Fraggel
Los Fraggel FOTO: Apple

Hace casi 40 años Jim Henson ya llevaba unos cuantos en nuestras vidas infantiles gracias a sus célebres marionetas de «Barrio Sésamo» y «The Muppets» (Nuestros «Teleñecos»). Pero en 1983 entró en las casas de más de 95 países para gritar «¡Vamos a jugar! Tus problemas déjalos…» Y probablemente tras leer estas líneas haya completado mentalmente «para disfrutar, ven a Fraggle Rock», siempre intercalando un par de palmadas. La serie «Fraggle Rock» que en España conocemos como «Los Fraggle» («Los Fraguel») desde 1985, marcó a toda una generación que estaba rodeada de «He-Man», «Transformers» e Indiana Jones y «Rambo». Henson confesó en vida que concibió la serie de 96 episodios como «un jugueteo musical estridente y de alta energía. Es un montón de tonterías. Es maravilloso». Pero la ficción fue mucho más que eso. Consiguió contentar a los adultos y ofrecerles a los niños un punto de vista sobre determinados temas vitales, y lo hacían jugando.

Ahora Apple TV, dueña de los derechos de la serie original, estrena «Fraggle Rock: Back to the Rock», 13 capítulos a modo de «reboot» realizado por The Jim Henson Company en asociación con New Regency, y que trae de vuelta a Gobo, Musi, Rosi, Dudo, Bombo, el tío Matt y los demás.

El programa fue pionero en muchas cosas en su lanzamiento. No sólo fue el primer proyecto con vocación internacional de Henson, si no que esto derivó en que se llegaron a hacer varias versiones del personaje humano para que la trama pudiera ser identificada por los espectadores de los distintos países. En España heredamos la americana: Doc y su perro ovejero, Sprocket. Además, en 1989 fue primer programa de televisión norteamericano que se transmitió en la Unión Soviética. Pionero en las distopías para niños, Henson concibió el mundo de los Fraggle dividido en cuatro especies que interactúan entre sí aprendiendo unos de otros. A saber: los Fraggle, los Curris (los obreros que están todo el día trabajando), los Gorgs (gigantes de siete metros y los «seres estúpidos» (aka, los humanos). Todo un mundo nuevo en el que hablar de valores positivos y de escollos vitales como el prejuicio, la espiritualidad, la identidad personal , el medio ambiente y el conflicto social. Los personajes principales ejemplificaban típicos roles que ayudaban a empatizar con ellos: el pragmático Gobo, la artística Musi, el indeciso Dudo, el supersticioso Bombo y la aventurera Gobo... Todo personificado en unas marionetas sin edad definida que medían unos 56 centímetros (por 15 de los curris), que tenían una semana laboral de 30 minutos y que cantaron hasta 190 canciones originales ideadas por Philip Balsam y Dennis Lee (que repiten).

Pues los fans pueden estar tranquilos porque todo sigue en su sitio en la Roca. Sin afán continuista ni de renacimiento, la serie conserva todo su esplendor, que no ha conseguido eliminar ni los pequeños detalles de CGI utilizados. Todo sigue teniendo un aroma a artesanal, con la inteligencia de mantener los personajes y los valores. Sigue pareciendo la sabia «Montaña basura», el tío Matt volverá a las andadas (y despistadas) aventuras para seguir descubriendo «el espacio exterior» a través de un agujero en la cueva. Al otro lado, ya no está nuestro Doc (Gerard Parkes nos dejó en 2014), pero si descubriremos el mundo gracias a que Sprocket, perro inmortal para más señas, ha encontrado una nueva Doc. La joven Lilli Cooper (doctoranda), una actriz de teatro musical, será la encargada de contar el mundo, la necesidad de preservarlo y valores como la amistad. Para los más nostálgicos hay dos piezas musicales por episodio: una nueva y una antigua. Y si quiere cantar espere al final de cada episodio para entonar «¡Ven a Fraggle Rock!».