Terrorífico

Globos, sangre y silencio: el caso del payaso asesino de Florida

AMC Crime estrena este documental en tres partes sobre el asesinato de Marlene Warren, y su resolución 30 años más tarde gracias a testimonios inéditos y nuevas pruebas de ADN

AMC Crime estrena este documental en tres partes sobre el asesinato de Marlene Warren
AMC Crime estrena este documental en tres partes sobre el asesinato de Marlene WarrenAMC Crime

Marlene Warren estaba preparando la merienda para su hijo Joe y varios de sus amigos el 26 de mayo de 1990 cuando sonó el timbre de la puerta. Ella insistió en abrir y en el umbral de su casa en Takeoff Place en el condado de Palm Beach se encontró con un individuo vestido de payaso, con traje de colores, peluca naranja y zapatones. Tras entregarle dos globos y una cesta de flores, sacó un arma y le disparó dos tiros en la cara. Ahí comenzó un misterio que se extendería más de 30 años en el tiempo y que narra el documental en tres partes 'El payaso de Florida', que estrena hoy AMC Crime, producido por AMC Networks International Southern Europe.

Todo ocurre muy deprisa en la comunidad del Aeroclub de Palm Beach, una zona residencial con acceso a pistas de aterrizaje para los aviones de los propietarios. 'El payaso de Florida' hace un repaso por todo lo que sucedió ese sábado de hace 35 años para intentar explicar lo sucedido. En el momento de los disparos, el hijo de la asesinada, un amigo e incluso un vecino, dicen haber visto a alguien disfrazado de payaso acercarse a la puerta, disparar a Marlene y luego huir en un coche blanco Chrysler LeBaron. Las investigaciones comenzaron por su círculo más cercano, su marido Michael, gerente de varios negocios. Para narrar los elementos de la trama, el documental cuenta con los testimonios de vecinos y amigos de Marlene, como John Herring, Wendell Pratt, Don Carter, Raquel Renner y Mark Archer, que empiezan a desgranar que la relación en el matrimonio no era ni mucho menos ideal, y que las sospechas hacia Michael eran oportunas, ya que estuvo haciendo preguntas sobre heredar las posesiones de Marlene y llegó a amenazarla si le abandonaba.

Por parte de la investigación, prestan sus versiones la forense Tiffany Roy, los abogados de la defensa y la acusación Dave Aronberg, Greg Rosenfeld, Chris DeSantis y Aleathea McRoberts, y los periodistas Jim Di Paola y Mike Magnoli, que destacan lo alocado de un caso que fue mal llevado desde el principio. Pero, sin duda, el testimonio más esclarecedor y terrorífico es el del hijo de Marlene, Joe, que vio en primera fila cómo su familia y su vida entera se hacían añicos por culpa de un payaso.

Descartado su padrastro como autor material, pronto surgió otro nombre que sorprendió a todos los implicados: Sheila Keen. Esta joven comenzó a trabajar en el negocio de alquiler de coches 'A Bargain Motors', y pronto comenzó a intimar con Michael hasta llegar a tener una aventura. Dos testimonios la sitúan como el misterioso payaso: las dueñas de una tienda de disfraces cercana al negocio de Michael la identificaron como la compradora de un disfraz de payaso, y un trabajador y compañero la vio subirse con su amante al coche que luego se utilizaría para la huida.

Pero nada de esto fue concluyente y Michael entró en la cárcel, pero no como cómplice del asesinato, sino por 66 cargos de fraude relacionados con su negocio. El caso quedó inconcluso, pero 24 años después una directiva federal permitió fondos para reabrir algunos casos sin resolver y el asesinato de Marlene volvió a la palestra. Las mejoras tecnológicas y avances en las pruebas de ADN proporcionaron nuevas pistas que llevaron a la detención final de Sheila, ahora Debbie Warren (tras haberse casado finalmente con Michael).

Pero no fue sino por medio de un acuerdo con la fiscalía, tras siete años esperando juicio, que la principal sospechosa confesó el crimen, pero solo cumplió 18 meses en prisión. Un final que no satisfizo a nadie y que nunca inculpó a su marido. Como dice uno de los abogados: 'Sheila quería la vida de Marlene'. Y la consiguió, destrozando la vida de Joe. Una broma de mal gusto de 'El payaso de Florida'.