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Tres islas donde disfrutar del verano

  • Playa del Ingles en Maspalomas, Gran Canaria
    Playa del Ingles en Maspalomas, Gran Canaria
  • Hotel Agua Baru, en Colombia
    Hotel Agua Baru, en Colombia

Tiempo de lectura 4 min.

13 de septiembre de 2014. 19:02h

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7/7/2014

Sol, playa, suave brisa y mesa para dos en un chiringuito. Pocas cosas que me gustan más que comer con los pies en la arena acompañada por una buena paella y un vino blanco bien frío. Por aquí ya huele a verano y estas son tres islas donde darle la bienvenida.

Mallorca: no puedo evitar sentir la debilidad que siento por cualquiera de las Baleares, siendo la mayor de ellas, Mallorca, y la más pequeña, Formentera. Mis preferidas. Mallorca es tremendamente cosmopolita, verde y con un carisma que enamora. Dicen que "cuando te mudas a Mallorca lloras dos veces, una cuando llegas y otra cuando te vas". Yo hace 3 años que me fui y aún sigo llorando. Sus maravillosos pueblos como Valldemossa o Deià, esencia de la Sierra de Tramuntana. La alta calidad de vida de Palma, su capital, las ensaimadas de Can Joan de S'Aigo y los desayunos en el Mercat de Santa Catalina. Mallorca es uno de los destinos más completos que conozco, sin olvidarse, claro, de sus rincones naturales donde olvidarse del mundo, como la idílica Cala Mondragó, Sant Elm, bien cerquita del puerto de Andratx o Formentor, donde Grace Kelly y Rainiero de Mónaco pasaron dos semanas durante su luna de miel. Para seguir sus pasos, habría que reservar habitación en el Barceló Formentor, desde donde se disfrutan algunas de las puestas de sol más bonitas de la isla.

Gran Canaria: es mi preferida de todas las islas de las Canarias porque, al igual que Mallorca, es una isla muy completa. Elijo este destino cuando necesito desconectar y sobre todo cuando me apetece una "cura de aguas", algo que en el sur de la isla, en la zona de Maspalomas, son expertos. No hay que dejar de visitar el fabuloso spa del hotel Lopensan Costa Meloneras y dejarse mimar por su programa específico de relajación. ¿Lo mejor? Una piscina de flotación de donde no apetece salir ni para degustar cualquiera de sus ricos cócteles. Otro de los lugares que merece la pena visitar es el Puerto de Mogán, un pequeño pueblo de pescadores que aún –y que dure- conserva toda su esencia. Un lujo.

Para alojarse en Gran Canaria, reserva habitación en el hotel Sheraton Salobre, un hotel que, a pesar de no estar situado a pie de playa y ni siquiera cerca del mar, suple con creces la supuesta carencia que pueda provocar esta característica en el viajero. Es cómodo, bonito, moderno y tiene con unas instalaciones a la última desde donde sentir la isla a tus pies. Si juegas a golf, cuenta además con un campo de 18 hoyos; todo un edén en mitad del paisaje lunar tan característicamente canario.

Barú: cruzamos el charco para viajar hasta Colombia. Y es que el Caribe colombiano ha sido uno de mis grandes descubrimientos. Tras Cartagena de Indias, Barú es mi destino preferido de uno de mis países preferidos. A diferencia de las dos islas anteriores, en Barú no hay mucho que hacer, y precisamente ese es el truco y el encanto. Hay pocos hoteles en la isla pero sin duda te recomiendo Agua Barú, que con tan solo 3 bungalows es uno de los hoteles más especiales en los que me he alojado nunca. Está completamente aislado frente a un manglar y las habitaciones están repartidas por la ladera de una montaña desde donde se divisan las, posiblemente, mejores vistas del Caribe colombiano. El menú para la estancia hay que elegirlo previamente, los pescados y mariscos son fresquísimos, y por la mañana puedes cocinarte tus propias arepas que su simpática cocinera te enseña a preparar con buena mano y mucha paciencia. Agua Barú es un destino en sí mismo en una isla donde el verano dura todo el año.

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