Política

BIM, una experiencia piloto para evitar sobrecostes en las obras

La Consejería de Justicia aborda el proyecto de la sede judicial de Lucena siguiendo una novedosa metodología que controla la inversión, los plazos y los materiales

El consejero de Turismo, Regeneración, Justicia y Administración Local, Juan Marín, y el director general de Infraestructuras Judiciales y Sistemas, Miguel Ángel Reyes
El consejero de Turismo, Regeneración, Justicia y Administración Local, Juan Marín, y el director general de Infraestructuras Judiciales y Sistemas, Miguel Ángel ReyesLa Razón

Los proyectos constructivos que emprenden las administraciones suelen generar sobrecostes que recaen sobre el erario público. Con el objetivo de evitar esta circunstancia, la Consejería de Turismo, Regeneración, Justicia y Administración Local está desarrollando una experiencia piloto siguiendo la novedosa metodología BIM (Building Information Modeling), concretamente en el proyecto de la sede judicial de Lucena (Córdoba), un sistema que permite reducir la pérdida de tiempo y recursos en el diseño y la construcción. Se trata de una metodología de trabajo que está revolucionando el sector de la arquitectura, la ingeniería y la construcción en los países más desarrollados. Se basa en el empleo de nuevas tecnologías CAD para el diseño y modelización virtual digital 3D de la edificación u obra civil, posibilitando nuevos procesos para la colaboración temprana de todos los actores del proceso constructivo y una gestión más eficiente del edificio.

En palabras de Miguel Ángel Reyes, director general de Infraestructuras Judiciales y Sistemas, «viene a suponer una mejora en la ejecución de la obra, incidiendo directamente en los costes, el tiempo y los materiales». «El objetivo es hacer obras que no se dilaten en el tiempo, por lo que no deben aparecer esos sobrecostes que afloran en la mayoría de los casos», subraya.

BIM se aplica, fundamentalmente, en edificios de nueva planta, aunque también se puede desarrollar cuando se emprende un proyecto de rehabilitación. «Por ejemplo, contempla el abastecimiento de agua, el saneamiento o la electricidad». De esta manera, la metodología permite controlar los costes, lo que permite también prologar la vida útil del edificio, convirtiéndolo en «mucho más eficiente».

Esta fórmula ya se mostró como la más idónea durante la ejecución de la Ciudad de la Justicia de Córdoba, por lo que ahora se aplicará en la sede judicial de Lucena y, más adelante, en otros proyectos que aborden las distintas consejerías. En los países del norte de Europa ya está muy extendida, así que Reyes señala que desde la Junta «queremos ponernos a la vanguardia».

No obstante, puntualiza que se necesita una suerte de centro de recogida de datos propio, que procesará toda la información que genere BIM vinculada a los edificios públicos de la Junta. Por ello, su departamento ha solicitado a la Dirección General de Transformación Digital que ofrezca las herramientas necesarias para este fin. Según Reyes, en BIM «queda registrada hasta la última arandela del edificio», por lo que el licitador de la obra «es consciente de todo el proceso constructivo», aunque «siempre pueden surgir imponderables».