Realizan la autopsia a Rocío Caíz tras recuperar sus restos íntegramente

El asesino confeso huía de Estepa pero confesó a la Policía de Herrera

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Técnicos del Instituto Anatómico Forense están realizando la autopsia de Rocío Caíz, cuyos restos fueron recuperados íntegramente, para confirmar “fehacientemente” que pertenecen a la joven asesinada, según ha asegurado este viernes el delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández.

En declaraciones a los periodistas, Fernández ha señalado que la investigación sigue abierta y que el autor confeso de los hechos permanece a disposición de la Guardia Civil tras entregarse en la tarde de ayer en el cuartel de la Policía Local de la localidad de Herrera y admitir que había matado y descuartizado a su exnovia.

Fernández ha confirmado que los restos han aparecido en “distintos emplazamientos y bolsas” en el municipio de Estepa, adonde se trasladaron los agentes siguiendo las indicaciones del detenido, junto al que varios testigos dijeron haber visto a Rocío por última vez entrando al edificio en el que él residía.

El delegado, que ha recordado que el detenido pasará a disposición judicial transcurrido el plazo legal de 72 horas, ha precisado que en este momento se está “confeccionando el correspondiente atestado incorporando todos los elementos fruto de la investigación”.

Tras añadir que “se irán conociendo más detalles a medida que se vayan esclareciendo los hechos”, Fernández ha felicitado a la Guardia Civil por su trabajo y ha precisado que el autor confeso de los hechos “procedió a entregarse voluntariamente ante la presión y el conocimiento de que estaba siendo completamente acorralado e iban a detenerlo”.

El delegado ha mostrado también su “repulsa total y absoluta” por estos hechos “tan sumamente luctuosos, que se enmarcan en la violencia de género pero que además tienen un plus de ensañamiento por cómo se ha producido” y ha resaltado su “apoyo absoluto y calor y cariño a toda la familia”.

La joven, de 17 años y madre de un bebé de cuatro meses junto al detenido, había desaparecido el pasado día 3 tras acudir a la casa a recoger un carrito del pequeño y, al no regresar, la familia denunció su desaparición al día siguiente.

El presunto asesino de Rocío Caíz huía de la localidad en la que vive, Estepa, donde se produjeron los hechos, pero se detuvo a unos 20 kilómetros, en Herrera, para confesar el crimen a la Policía Local.

Según han informado a Efe fuentes de la investigación, pasadas las 17:00 horas de este miércoles el joven accedió a las dependencias de la Policía Local de la localidad herrereña, donde en esos momentos había dos agentes de guardia, y se identificó para, a continuación, explicar que era el asesino de la joven.

Unos minutos después llegaron al mismo cuartelillo agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil, que mantenían vigilado al asesino confeso de la joven, y habían controlado todos sus movimientos desde el día de la desaparición.

Cuando el joven se marchó de la localidad ayer por la tarde le siguieron sin levantar sospechas, y finalmente le detuvieron en el mismo cuartelillo de la Policía Local de Herrera.

Antes de llegar los agentes judiciales, el joven, de 23 años y nacionalidad rumana, dijo a los policías que quería huir pero se había detenido en Herrera tras pensarlo mejor.

Desde el primer momento la Guardia Civil sospechó de que el ex novio y padre del bebé de la menor estaba relacionado con su desaparición, tras comprobar, entre otras cosas, que había comprado una motosierra por internet días antes del suceso y que el móvil de la chica no marcaba movimientos fuera de Estepa.

A esta localidad sevillana llegó la joven el 3 de junio, el día que desapareció, para reunirse con su ex novio y padre de su bebé de 4 meses, y en ese punto se pierde la señal del rastreo del teléfono de la chica.

Por ello, los agentes siempre sospecharon de que la joven no había salido del pueblo, a pesar de los supuestos mensajes enviados a la familia por ella la madrugada del 4 de junio diciendo que se había ido a Badajoz tras robarle 300 euros a su expareja, han informado a Efe fuentes de la investigación.

En esos mensajes, que la Guardia Civil también comparó con la forma de escribir de la joven, Rocío le decía a su hermana Ana que a las cinco de la mañana la había recogido un joven de Badajoz en la puerta de su ex novio y se había marchado con él para trabajar en la recogida del ajo y casarse, además de pedir a su familia que Adrián, el exnovio, se hiciese cargo del bebé.

En el mensaje explicaba que ya se encontraba en Lucena camino de Badajoz, lo que hizo sospechar más aún a los agentes, ya que ni el municipio cordobés se encuentra camino de Badajoz desde Estepa ni el móvil de Rocío había salido de esta localidad.

Sin embargo, ya extrañó inicialmente que Adrián no denunciase el robo de los supuestos 300 euros, pero al rastrear sus movimientos en internet comprobaron que había comprado una motosierra días antes, lo que hizo estrecharse el cerco en torno a él, aunque la Guardia Civil decidió dejarlo en libertad con “vigilancia pasiva”, controlando que no saliese del pueblo y esperando que cometiese “un error” en caso de tener secuestrada a la menor.