El drama humano y económico de no poder cruzar el Estrecho

Marroquíes residentes en España o en otros países europeos vuelven a posponer las visitas a sus familiares ante el veto alauí a los ferrys desde Andalucía

Imagen de archivo de la Operación Paso del Estrecho (OPE), cuando se permitía el tránsito en ferry desde Andalucía hasta Marruecos
Imagen de archivo de la Operación Paso del Estrecho (OPE), cuando se permitía el tránsito en ferry desde Andalucía hasta MarruecosLa RazónLa Razón

La cancelación por segundo año consecutivo de la Operación Paso del Estrecho (OPE) supone un drama humano y económico para miles de familias de Andalucía y Marruecos, tan cerca geográficamente pero a la vez muy lejos por la pandemia y el conflicto migratorio latente tras el estallido ocurrido en Ceuta. El tejido empresarial del Campo de Gibraltar, lastrado por el paro y los efectos del Brexit, se queja de las pérdidas que se derivan por la ausencia de tráfico en la zona de camino al puerto de Algeciras, el que más pasajeros acogía cada verano. También muchos marroquíes de origen, residentes en España o en otros países europeos, se lamentan por la imposibilidad de ver a sus familiares otro año más. Los puertos de Algeciras, Tarifa, Almería y Málaga eran los más transitados y, nuevamente, el Gobierno de Marruecos sólo permite la llegada de barcos procedentes de los puertos franceses de Marsella y Sète y de la terminal italiana de Génova.

«La economía tiene su importancia, pero esta situación afecta a mucha gente que se tiene que desplazar por trabajo, por un motivo médico y hay casos en los que caducan las tarjetas de residencia», asegura a LA RAZÓN una ciudadana con doble nacionalidad marroquí y española. El coste del trayecto en ferry desde Algeciras o Tarifa hasta el puerto de Tánger-Med oscilaba entre los 60 y 70 euros, por lo que la ida y la vuelta para una familia, con coche incluido, rondaba los 300 euros. Desde Tarifa el trayecto dura 45 minutos y desde Algeciras hora y media. Sin embargo, un viaje desde Marsella en ferry ronda los 1.500 euros y la duración es de 22 horas aproximadamente, una «barbaridad». El avión es otra alternativa, pero se ha encarecido demasiado este último año, pasando de 30 euros a casi 120 el billete por trayecto, con los costes de las correspondientes PCR aparte. Una opción que, además, invalida el uso del coche propio.

Al problema del desplazamiento se une la incertidumbre por las restricciones de cada país por la pandemia. «Si decides ir, te pueden dejar encerrado. Conozco casos que han estado cuatro meses sin poder regresar a España». Una situación que obliga a muchas familias a quedarse en sus lugares de residencia otro verano más.

En cuanto al impacto económico, el presidente de la Asociación de Empresarios de Servicios de la Bahía de Algeciras (Aesba), Manuel Piedra, señala que «llueve sobre mojado» y subraya las consecuencias en la facturación. «De las 30.000 escalas que registra el puerto de Algeciras anualmente, 20.000 son de ferrys y, en su mayoría, corresponden a la OPE», asegura Piedra, quien recuerda los servicios derivados del transporte de pasajeros, como reparaciones de ferrys, recogida de residuos o pintura.

La caída del empleo no ha sido tan abultada porque muchas empresas mantienen a sus trabajadores en ERTE, aunque este año tampoco habrá el repunte habitual de casi 1.500 o 2.000 puestos de trabajo por la OPE. Sin embargo, Piedra subraya que un ERTE «es un espejismo» y no da cuenta de si la empresa es viable o no. Las consecuencias también las sufren las empresas de la comarca. «Desde que un coche sale de Francia o Alemania, y hasta llegar a Algeciras, va generando una serie de gastos», señala el presidente de Aesba, quien pone como ejemplo las grúas, que tenían una intensa actividad cada verano y que ahora se reduce drásticamente.

¿La OPE se suspende por la pandemia o hay una motivación política? «En el sector estábamos convencidos de que se iba a montar el operativo este año. Las propias autoridades portuarias de Algeciras y Almería se estaban preparando, al igual que la Marina Mercante. Obviamente no iba a ser la OPE que conocíamos, sino más restringida», remarca Piedra. Sin embargo, cuando estalló la crisis migratoria en Ceuta «vimos que podía ser un efecto colateral». «Conocemos cómo funciona Marruecos, así que pesa más la cuestión política que la sanitaria».

Con todo, Piedra asegura que el puerto de Algeciras se ha diversificado en los últimos años, por lo que el «palo» de la cancelación de la OPE no será letal. «Tenemos conexiones con 200 puertos de 80 países. Continúa el tráfico de contenedores, graneles sólidos y líquidos y prestamos muchos servicios a la Bahía. Somos la segunda calle más importante del mundo a nivel marítimo».