España

Moreno deshoja la margarita electoral con el 19 o el 26 de junio con más opciones

El presidente andaluz agota las dos semanas de reflexión que se dio al inicio de la Semana Santa

Para que las elecciones andaluzas se celebren el 12 de junio, el Parlamento debe disolverse mañana mismo para cumplir el plazo de 54 días que determina el Estatuto. Se trata de una opción que cada vez cuenta con menos opciones. El presidente, Juanma Moreno, anunció antes y durante la Semana Santa que se daría dos semanas para meditar, el plazo expira esta semana y en el entorno del jefe del Ejecutivo andaluz señalan que apurará. «Tomaré las decisiones que tenga que tomar para que Andalucía afronte con éxito la crisis y la recuperación», señaló Moreno, añadiendo que tiene «un plan, sabemos cómo hacerlo y además, estamos poniéndolo en marcha».

Las tres fechas en liza en el calendario –12, 19 y 26 de junio–cuentan con pros y contras y tampoco es descartable un giro de guión y volver al plan de apurar la legislatura. El 12 de junio en Andalucía todavía se celebra el Rocío y el Gobierno andaluz es contrario en la medida de lo posible a alterar las fiestas señeras, como era el caso de la Semana Santa. El 19 de junio es el puente del Corpus, lo que afectaría mayoritariamente a Sevilla y Granada. El problema añadido de esta fecha es que se celebran oposiciones a las que están llamadas 50.000 personas. El 26 de junio ya coincide con las vacaciones escolares.

Además, hay un motivo legislativo y político para no convocar este martes. La semana que está programado un Pleno en el Parlamento al que irá la ley de economía circular, que es uno de los proyectos estrella de Moreno en tanto que es una de las banderas de la llamada «revolución verde» y se debe aprobar el dictamen definitivo de la comisión de investigación de la extinta fundación Faffe, conocida por el gasto de los fondos de los parados en fiestas en prostítbulos y el enchufismo de cargos y familiares de socialistas. La comisión cargó la responsabilidad en los ex presidentes Manuel Chaves, José Antonio Griñán y Susana Díaz y de no ratificarse en el Pleno sería trabajo tirado.

Moreno ayer inauguró un centro de salud en San Pedro de Alcántara y, por otro lado, anunció la licitación del contrato de Red Vuela, para dar wifi gratis en los espacios de la Junta. Su gabinete más político le aconseja que apure fechas para que proyectos pendiente de inaugurar, como el tranvía de Cádiz, estén en marcha. Los departamentos técnicos –Hacienda y Economía– abogan por la necesidad de contar con un Presupuesto con la inflación a las puertas de los dos dígitos. El vicepresidente Marín es partidario de agotar la legislatura o como poco el período de sesiones del Parlamento, dado que el adelanto tampoco garantiza la aprobación de unas nuevas cuentas –las actuales también están ya prorrogadas– salvo una mayoría absoluta que ninguna encuesta otorga. Marín aseguró que si Moreno convoca mañana será el primer sorprendido pero que en Cs están «preparados de sobra, que le den al botón cuando quieran».

Moreno, según su entorno, trata de acompasar el «efecto Feijóo» con la erosión de Vox en el Gobierno de Castilla y León, dado que el partido de Abascal «está de moda» y en auge. Las encuestas ahora mismo sólo dan la posibilidad de un Gobierno de PP y Vox, con este último partido duplicando escaños y apoyos respecto a las elecciones de diciembre de 2018 y con el mundo rural como gran caladero de sufragios. Entretanto, los partidos de la oposición velan armas. El PSOE prepara las listas. Podemos, que abre primarias, recalcó que su objetivo es una candidatura «plural» e «integradora». IU también confía en que «fructifique» la candidatura «amplia» de izquierda, de la que ya se ha caído el Adelante Andalucía de Teresa Rodríguez y Más País. Vox, por su parte, deshoja su propia margarita sobre la candidatura de Macarena Olona.