El transporte en autobús en Andalucía critica los abonos gratis de tren y denuncia “discriminación” y “competencia desleal”

La Federación Andaluza Empresarial de Transporte en Autobús (Fandabus) augura que la medida del Gobierno “terminará de ahogar al sector” tras el impacto de la pandemia

Una pasajera espera que llegue su autobús en la estación de Cádiz
Una pasajera espera que llegue su autobús en la estación de Cádiz FOTO: JUNTA DE ANDALUCÍA JUNTA DE ANDALUCÍA

La gratuidad del abono para determinadas líneas ferroviarias instaurado por el Gobierno no sólo ha conseguido unir en la discrepancia a partes tan dispares como la Junta de Andalucía y Adelante Andalucía, por poner un ejemplo. También ha provocado un disgusto mayúsculo en un sector que a priori va a verse muy perjudicado por esa medida: el transporte en autobús. En el caso de la comunidad, ese enfado ya ha sido descrito con palabras y argumentos por la Federación Andaluza Empresarial de Transporte en Autobús (Fandabus). En su opinión, va a existir una “doble discriminación”: a ellos mismos, por supuesto, y “a los territorios que no tienen ferrocarril”.

Para Fandabus, si esa medida no se extiende a todo el sistema de transporte público, “terminará de ahogar a un sector que aún no se ha recuperado del impacto de la covid-19″ ni de la “espectacular subida de los carburantes”, por no hablar de las dificultades para restablecer los índices de demanda que existían hace años o “la obligación de cubrir servicios a pérdidas”. Ese panorama global tan negro amenaza con causar “la quiebra de un sector estratégico” y la pérdida de “numerosos puestos de trabajo”.

Según la organización, que agrupa a 600 empresas, 4.800 vehículos y más de 10.000 empleos directos, la gratuidad de los abonos de Cercanías y Media Distancia prestados por Renfe “supone un agravio comparativo”. Por un lado, da un “tratamiento diferenciado” a territorios sin ferrocarril, como ocurre en varias zonas de Andalucía. Y por otro “prima a un modo de transporte frente al autobús”, a pesar de que este es “el transporte que más viajeros mueve y mayor número de poblaciones conecta”.

Por tanto, Fandabus considera que el Gobierno “está incurriendo en una práctica que puede suponer competencia desleal de un operador público frente a muchas empresas privadas” que prestan el servicio público de transporte, que pueden sufrir “unas consecuencias nefastas” porque la demanda “se desplazará” a favor del ferrocarril y después “será difícil recuperar” esa demanda para un sector que es “el único que garantiza la movilidad en todo el territorio”.

La medida aprobada por el Gobierno, además, coincide con la resaca del gran mal que han padecido todas las empresas de transporte: la subida del precio del combustible. Por tanto, representa otro “palo en la rueda” para “un sector estratégico que garantiza en muchos territorios, especialmente de las zonas rurales, el derecho fundamental a la movilidad y el acceso a servicios básicos del Estado del Bienestar, como son la educación, la sanidad y el trabajo”, apostilla Fandabus.

La asociación, con implantación en las ocho provincias, tiene su sede en Sevilla y representa al transporte regular interurbano y metropolitano, discrecional y turístico, así como a los operadores de transporte urbano y gestores de estaciones de autobuses.