Cultura

La caja de música de Anri Sala

El Centro Botín de Santander ha inaugurado la exposición de Anri Sala “AS YOU GO” (Châteaux en Espagne), con la que el artista albanés explora la interacción entre música, arquitectura y movimiento

Múltiples pantallas con imágenes en movimiento y sonidos atmosféricos conforman estas instalaciones
Múltiples pantallas con imágenes en movimiento y sonidos atmosféricos conforman estas instalaciones FOTO: Belén de Benito (nombre del dueño)

En una era caracterizada por la saturación mediática, el artista de origen albanés Anri Sala (Tirana, 1974) invita al espectador a reflexionar sobre nuestra forma de relacionarnos con la imagen. Sala emplea imágenes en movimiento y bandas sonoras para indagar en las rupturas de la historia, el lenguaje y la comunicación. A través de una variedad de soportes –video instalación, música, escultura, arquitectura, fotografía o performance–, el artista explora la comunicación no verbal gracias a una elaborada técnica narrativa. Con ellos investiga sobre las múltiples relaciones que se dan entre imagen, arquitectura y sonido. Y esa es la experiencia que ha querido transmitir en la exposición “As You Go” (Châteaux en Espagne), inaugurada ayer en el Centro Botín de Santander con la que éste cierra su programa expositivo de este año.

La muestra, comisariada por BenjaminWeil, director artístico del Centro, podrá visitarse hasta el 3 de mayo de 2020. Este nuevo proyecto de Sala muestra su firme interés por la interacción entre la imagen en movimiento, la música y el espacio arquitectónico de este magnífico edificio del arquitecto Renzo Piano, con vistas a la ciudad y a la bahía de Santander. Una composición en tres movimientos concebida específicamente para la segunda planta del Centro Botín. Con ella el artista se aleja de la comunicación basada en el lenguaje “normal” y directo, para “abrir las puertas a múltiples perspectivas e interpretaciones por parte del espectador, al que invita a realizar un proceso de inmersión en ella como experiencia personal y única”, ha señalado.

Según BenjaminWeil, la primera frase del título elegido por Sala “As You Go” (A medida que avanza), “implica una doble idea de movimiento, el inherente a una obra basada en el tiempo, apoyada en la música y la imagen fílmica; y el propio movimiento del visitante al que Sala invita a participar en la creación de su propia experiencia individual de una exposición que tiene algo de escenario teatral. La segunda, “Châteaux en Espagne” es la frase que utilizan los franceses para expresar el modismo “construir castillos en el aire”, referido a planes poco realistas o excesivamente ambiciosos. Ellos “construire des châteaux en Espagne” (“Construyen castillos en España), una expresión que considero apropiada para dar título a la muestra porque cada nueva exposición supone una oportunidad para explorar nuevos territorios formales”.

Recorrido de la exposición

Sala ha decidido fragmentar el espacio en tres partes. El primero, que da título a la exposición, es un espacio en penumbra que alberga una pantalla de treinta metros de diseño curvo donde se proyectan una yuxtaposición de tres pares de vídeos de proporciones cinematográficas, cada uno con una narrativa diferente. Las tres parejas empleadas para construir la metanarración ya han sido expuestas anteriormente, Ravel Ravel en Venecia (2013); “TakeOver” en Berlín (2017) y “If and Only if” en Nueva York (2018). El primer par son dos interpretaciones del “Concierto para la mano izquierda de Maurice Ravel, en la que una difiere ligeramente de la otra por el efecto de un leve eco. Una sensación parecida ocurre en el segundo par de filmaciones, que reúne dos cánticos revolucionarios “La Marsellesa” y “La Internacional”, donde un pianista golpea las teclas tocando una de las melodías en un piano mecánico programado para interpretar la otra. En el tercer par, los dos filman la misma interpretación, pero desde ángulos diferentes. El caracol que asciende lento por el arco del violín determina el tempo de la “Elegía para solo de viola” de Igor Stravinski. Para Sala, “el espectador tiene que moverse entre las pantallas y experimentar la sensación de inmersión dentro de la obra, él no es el centro, tiene que encontrar su posición, que generar su propia trayectoria, al igual que sucede en la vida, que cada uno debe determinar su camino”.

En un segundo entorno, hacia el sur, el espacio toma la bahía como protagonista. Las piezas son intervenciones en el ventanal del edificio que consisten en fijar una caja de música sobre el cristal. El artista produce réplicas de algunos de estos ventanales y las expone como esculturas en otros emplazamientos. Aquí, ha instalado “No Window No Cry”(Renzo Piano & Richard Rodgers, Centre Pompidou, París), una nueva versión de esta serie de obras que el artista expuso en el museo parisino en 2012 y ya ha desplegado en otros lugares del mundo. En esta ubicación, la ventana permite enmarcar el paisaje como si este fuera la obra del propio artista. Visto así toma en concepto de la “veduta”, género pictórico italiano que representa vistas o paisajes auténticos en perspectiva. La banda sonora de la pieza interpretado en la caja de música es el tema “Should I Stay or Should I Go” del grupo The Clash.

El tercer movimiento está situado en el extremo norte del espacio, con vistas a la ciudad de Santander, donde se produce el efecto contrario, la “anti-veduta”, en “All of a Tremble” (Encounter 1), una pared cubierta de papel pintado, obstaculiza la visión de la ciudad. Los motivos pintados en ella parecen obra de la máquina fijada a la pared. No se distingue si la máquina está imprimiendo o interpretando una partitura musical. Al acercarse se comprueba que la máquina está inmóvil y dos antiguos cilindros de impresión de papel pintado activan un conjunto de remaches diseñados al efecto que convierten los dibujos del papel en una melodía. Nos encontramos por ello ante una experiencia de sinestesia: no está claro si el sonido conforma la imagen o si es esta la que da forma al sonido. “El proyecto de Anri Sala llena de movimiento los espacios de la segunda planta del Centro, convirtiéndolos en parte integral de su propuesta artística”, concluye Benjamin Weil.