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Innovación en fármacos hacia la medicina de precisión

  • Jesús Acebillo, presidente de Farmaindustria, en el centro de la imagen, durante su intervención / Foto: Alberto R. Roldán
    Jesús Acebillo, presidente de Farmaindustria, en el centro de la imagen, durante su intervención / Foto: Alberto R. Roldán
Madrid.

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25 de junio de 2018. 20:31h

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L.España.  Madrid. 25/6/2018

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En las últimas décadas hemos asistido a un modelo de desarrollo e investigación responsable de terapias innovadoras y nuevas fórmulas para abordar algunas enfermedades que antes eran mortales y ahora son crónicas. También se ha posibilitado la mejora de calidad de vida e, incluso, el aumento en las tasas de supervivencia como pueda ser el caso del cáncer.

La tendencia es un modelo cada vez más abierto y colaborativo, una transformación que ha sido objeto de debate en la jornada «Innovación biomédica: una revolución en marcha», organizada por Farmaindustria en el marco de la iniciativa europea #WeWontRest. En ella, investigadores, profesionales sanitarios y representantes de organizaciones de pacientes y de la industria farmacéutica pusieron sobre la mesa esta nueva forma de entender la medicina que ha surgido a través del modelo de la I+D biomédica. La inversión en la industria farmacéutica ha conseguido un avance sin precedentes del medicamento, originádose la llamada «medicina de precisión»; el desarrollo de terapias moleculares, genéticas y celulares que se materializan en tratamientos específicos para pacientes concretos.

Según señalaba en la sesión Jesús Acebillo, presidente de Farmaindustria, «vivimos en un momento histórico, estamos en medio de una revolución en biotecnología que está reimaginando la medicina a través de las nuevas terapias moleculares, genéticas y celulares, que están transformando la evolución de las enfermedades y la vida de los pacientes». El desarrollo, hay que puntualizar, se ha alcanzado unido a otras innovaciones como lo son el diagnóstico precoz, el aumento y evolución del conocimiento médico y la creciente participación del paciente en su propia salud.

La mayoría de los esfuerzos se enmarcan en un esquema de colaboración entre compañías farmacéuticas y hospitales y centros públicos y privados. La investigación biomédica, afirmaba Acebillo, «hoy es abierta, colaborativa e internacional». Sólo en el ámbito europeo la industria farmacéutica invierte cada año más de 35.000 millones de euros en I+D, algo imprescindible teniendo en cuenta que descubrir y desarrollar un nuevo medicamento es un proceso de investigación entre 10 y 12 años y de riesgo, pues sólo tres de cada diez inversiones se recuperan. Se debe entender como una inversión que en el futuro, destaca el presidente de Farmaindustria, «proporciona ahorros sanitarios directos, así como indirectos, contribuyendo a la productividad general del país».

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