Junta y Fiscalía hacen piña para reducir la creciente siniestralidad laboral

La Consejería de Empleo e Industria promueve una mayor implicación de todas las instituciones y entidades en la prevención, investigación y persecución de los accidentes en el trabajo

La creciente siniestralidad laboral es un asunto que mantiene en jaque a la Consejería de Empleo e Industria, y ante el que cuya titular, Ana Carlota Amigo, ha mostrado en reiteradas ocasiones su preocupación, especialmente en lo que se refiere a la mortalidad, que se ha incrementado en un 67,8 por ciento en Castilla y León durante los ocho primeros meses del año.

Ante esta tesitura, el Gobierno autonómico promueve una mayor implicación de todas las instituciones y entidades que intervienen en la prevención, investigación y persecución de los accidentes laborales. Objetivo: mejorar la prevención, investigación y persecución de los siniestros laborales, asegurando, en su caso, las correspondientes responsabilidades en el ámbito penal y en el administrativo.

Una necesidad que comparte el Ministerio Fiscal y la Inspección de Trabajo, como así lo han puesto de manifiesto sus representantes este jueves durante una reunión mantenida dentro de la Comisión de Seguimiento del Convenio de Colaboración en materia de lucha contra la siniestralidad.

Entre las medidas acordadas se encuentra el desarrollo de una serie de jornadas técnicas en lo que resta de año, con la participación de fiscales, inspectores y técnicos de la Junta de Castilla y León, donde se analizará la problemática en profundidad y concretarán las necesidades de formación que precisa el ministerio fiscal.

Paralelamente, la Consejería de Empleo e Industria, a través de la Dirección General de Trabajo y Prevención de Riesgos Laborales, está manteniendo reuniones con todas las instituciones y entidades implicadas en la lucha contra la siniestralidad laboral (mutuas, asociaciones de servicios de prevención, Guardia Civil y Cátedra de PRL de la USAL). Estás reuniones tienen como objetivo mejorar la coordinación y la colaboración entre las partes, profundizar en el análisis de las causas de la siniestralidad laboral y unificar esfuerzos y estrategias en materia de prevención y resolución de los accidentes laborales. Además, se intensificará la labor en los centros de trabajo, donde se comprobará, también, que se cumplen las medidas de prevención frente a la COVID-19. Junto a todo ello, se intensificarán las campañas de sensibilización y formación, labor que deberá contar con la colaboración de las organizaciones sindicales y empresariales.

Y antes de que finalice el mes de octubre, Ana carlota Amigo convocará al Consejo Regional de Prevención de Riesgos Laborales para analizar la situación e incorporar a este análisis las opiniones y propuestas de todas las partes implicadas en la prevención.

La pandemia, detrás de este aumento de la siniestralidad

Y es que entre enero y agosto de este año, 47 trabajadores han fallecido en accidente laboral en la Comunidad (42 en jornada y cinco ‘in itinere’), frente a los 28 del pasado año en este mismo periodo de tiempo (26 en jornada y dos ‘in itinere’).

No obstante, en términos globales se ha producido un descenso significativo del volumen total de accidentes, al registrarse una disminución importante de los accidentes de carácter leve. En el periodo enero-agosto de 2020 se han registrado en la Comunidad 14.020 accidentes de trabajo con baja en jornada laboral y 1.239 accidentes ‘in itinere’ con baja. De ellos, 13.847 fueron accidentes de carácter leve (3.280. menos que el pasado año), 131 graves (22 menos en relación con el mismo periodo del año anterior) y 42 accidentes mortales (16 más que en el año anterior), según informan fuentes del departamento de Empleo e Industria.

Además del incremento notable de los accidentes mortales, tanto en jornada como ‘in itinere’, los datos reflejan que la mayoría de los accidentes mortales están directamente relacionados con condiciones de trabajo, tales como caídas desde altura, atrapamientos, aplastamientos o golpes, lo que podría indicar –en espera de la resolución de los respectivos expedientes- que una parte de esos accidentes pueden estar relacionados con falta de condiciones de seguridad en los puestos de trabajo, principalmente, falta de medidas de protección, incumplimiento de normas en cuanto a la utilización de dichas medidas, falta de vigilancia o falta de formación e información.

Todo ello teniendo en cuenta que la evolución negativa de la siniestralidad laboral se produce, además, en un contexto generalizado de descenso de la actividad como consecuencia de la COVID-19, siendo el sector servicios - el más afectado por la pandemia - el menos afectado por el incremento de la mortalidad laboral.

En lo que va de año se han contabilizado en el sector servicios tres accidentes mortales menos que en el mismo periodo del año anterior; mientras, el sector agrario ha contabilizado un incremento de tres accidentes mortales, once más se han registrado en Industria y cinco más en construcción. No se descarta tampoco una relación directa entre la pandemia y el incremento de la mortalidad en el ámbito laboral. Además de los dos accidentes mortales por COVID-19, se analiza la posible influencia que pueden tener otros factores relacionados con la actual situación sanitaria y laboral.