En cuarentena el Colegio Mayor San Isidoro de León tras el desalojo de 40 estudiantes por una fiesta

La Universidad leonesa muestra su “profundo malestar” por estos hechos y sancionará a los involucrados

A la Universidad de León (ULE) no le ha temblado el pulso y decide confinar el Colegio Mayor San Isidoro después de que cuarenta estudiantes fueran desalojados el pasado viernes tras una fiesta que no debía producirse y que tampoco contaba con las medidas de seguridad y prevención frente a la pandemia.

La institución académica ha mostrado este sábado su “profundo malestar” por estos hechos y avanza también que sancionará a los involucrados en dicha fiesta, una vez que se conozcan los informes de los responsables de esta residencia universitaria y de la Policía Local los alumnos que participaron en dichos hechos serán sancionados con arreglo a la normativa de la institución.

Y es que esta celebración universitaria no ha sentado bien e incluso ha generado mucha indignado en una ciudad que está sufriendo las consecuencias de esta segunda ola, ya que se encuentra confinada desde hace más de una semana y con fuertes medidas de restricción para contener al virus.

“Siempre hemos afirmado que la razón de ser de la universidad es formar ciudadanos comprometidos con la sociedad y dedicamos todos nuestros esfuerzos a ello, por lo que estos comportamientos absolutamente irresponsables nos consterna, y cuando detectamos comportamientos sancionables, no evitamos la apertura de expedientes a nuestros alumnos, independientemente de que no se dé publicidad a ello”, apuntan desde la ULE.

La institución académica ha comunicado que ya se ha establecido para todo el alumnado residente en ese centro un confinamiento preventivo, se ha activado el Protocolo de Vigilancia y Actuación frente a la COVID-19 de la Universidad y se explica que su salud será objeto de seguimiento por parte del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de la Universidad (SIVEUle), lo que incluye la realización de pruebas PCR y evolución de la infección, si la hubiera.

Este sistema es una iniciativa propia de la ULE en coordinación con Atención Primaria, que identifica, sigue y apoya las incidencias de salud relacionadas con la pandemia y que conlleva un sistema de rastreo de contactos estrechos y realización de la PCR .Desde el comienzo de la actividad lectiva y hasta ayer, los alumnos incluidos en este sistema han sido 630, 149 de ellos con PCR positiva.

Hasta este momento no se ha detectado ninguno positivo en el Colegio Mayor. Asimismo la ULE asegura que en ningún caso el contagio de universitarios se ha producido en las instalaciones de actividad académica y las consejerías de Sanidad y Educación reciben información continua de los casos seguidos. Para que esta labor de vigilancia sea posible, la Universidad cuenta con nueve rastreadores costeados con fondos propios de la institución académica, que son alumnos de los últimos cursos del Grado en Enfermería, que han recibido una formación adicional, y que están permanentemente supervisados por profesores expertos en Salud Pública.

“No consideramos justo que se quiera culpabilizar del incremento de contagios por Covid a la comunidad universitaria. Aun siendo un colectivo mayoritariamente muy joven, en nuestros campus, los universitarios están cumpliendo escrupulosamente las medidas de prevención”, apuntan pese a todo desde la Universidad, donde quieren poner en valor que la gran mayoría de alumnos están comportándose de manera responsable dentro y fuera de las aulas