Cinco clásicos italianos

Mariano Fazio publica un nuevo libro que desgrana el imaginario de cinco escritores universales

Mariano Fazio es historiador, escritor y Vicario General del Opus Dei

Desde Italia, il bel paese, abierto a lo universal y a la fe, nos llega otro libro estupendo de Mariano Fazio, escritor indiscutido en el mundo del saber universal, tanto por la calidad de su extensa obra literaria, como por su honradez intelectual. Lo titula Cinco clásicos italianos, y lo dedica a su madre Beatriz; una señora, por cierto, penitente del Papa Francisco, que sigue al cuidado de su alma.

El libro es de RIALP, una editorial que sorprende en su valiente apuesta por la excelencia, aunque todo se derrumbe. Fazio nos pone a dialogar, en esta ocasión, con Dante y con su búsqueda de ese Amor que mueve el sol y las estrellas; con Alessandro Manzoni, alguien que se adentra en el corazón humano sin remilgos; con Carlo Collodi, el autor de aquella «niñería» llamada Pinocho, uno de los libros más leídos de la literatura universal; con Edmondo De Amicis, soldado y viajero empedernido, como el propio Fazio, que sino da dos veces al año la vuelta al mundo no está contento.

Y he dejado para el final los entrañables cuentos de Giovanni Guareschi, al que recuerdo que leían con pasión Silvina Ocampo y Bioy Casares, en aquel Buenos Aires de mis años de corresponsal, en una Argentina que recién estrenaba su libertad, tras la carnicería de los milicos.

Pero, ¿por qué ha elegido Mariano Fazio a estos cinco y no a otros? Pues porque le gusta il sugo; es decir, el jugo de la vida. Vamos, que le va la marcha, atento siempre a la sustancia inalterable de la fatigosa pero esperanzada travesía de la humanidad, con sus ambiciosas metas; con la duda del hombre y sus verdades eternas. Y porque le pone, como a los clásicos —él lo es— , destripar las fechorías de los malvados en indagar en la letra menuda del vivir; en la cobardía y el escandaloso silencio de los buenos.

Esta obra, que mucho recomiendo al amable lector, si quiere divertirse y aprender en buena compañía, busca y consigue dar holgura a una especie humana que anda por extraviadas sendas. Claro que, los caminos del mundo, siempre han andado embarrados y apestados de virus y pistoleros al acecho. Los atropellos, delirios y desnortamiento del homo sapiens, no son nada nuevo; como tampoco lo es la forma de intentar cambiar este manicomio. Mejorar nuestra existencia, mitigar cualquier mal —y hasta vivir un amor sin fin—, es posible. Aquí está Mariano Fazio y sus Cinco Clásicos italianos para demostrarlo.