Sociedad

Un lugar seguro cuando todo se tambalea

La AECC estrena nueva sede en Palencia con más salas, más servicios y el mismo trato cercano de siempre

 Nueva sede de la AECC de Palencia. En la imagen, (I a D) Paco Ramos, Miguel Ángel Castro, Pilar Cuesta, miembros de la Junta Provincial, junto a la presidenta, Rosa María Andrés
Nueva sede de la AECC de Palencia. En la imagen, (I a D) Paco Ramos, Miguel Ángel Castro, Pilar Cuesta, miembros de la Junta Provincial, junto a la presidenta, Rosa María AndrésBrágimo/ical

La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en Palencia estrenará mañana nueva sede en pleno centro de la ciudad. Ubicada en la calle General Amor y junto a la Iglesia de La Compañía, tendrá 400 metros cuadrados y una distribución adaptada a las necesidades de pacientes, trabajadores y voluntarios de la asociación. Un cambio que, tal y como explicó la presidenta de la entidad, Rosa Andrés Carvajal, era “imprescindible para poder seguir prestando servicios de calidad”.

“Ocupábamos una primera planta en un piso alquilado pero debido al incremento de pacientes y de personal, se quedó pequeño y nos obligó a la dispersión física de las actividades en detrimento de la eficiencia”, aseguró a Ical. Además, estas nuevas instalaciones responden a la necesidad de disponer de un lugar “a pie de calle” para que los pacientes más vulnerables puedan acceder de forma mucho más sencilla. “No es solo una sede. Es un hogar donde compartir penas, alegrías y preocupaciones, así como un refugio que ofrece seguridad, confort y sensación de pertenencia”, señaló Andrés Carvajal.

Lo cierto es que cuando se diagnostica un cáncer en algún miembro de una familia es una noticia tan inesperada que trastoca, no solo la vida del enfermo sino también de todas las personas que lo rodean. Es entonces cuando comienza una larga carrera de fondo con pruebas analíticas, radiológicas o anatómicas. Se suceden las visitas al servicio de oncología y el paciente debe hacer frente a intervenciones quirúrgicas, tratamientos de quimioterapia y largas esperas. Se abre una etapa llena de incertidumbres, miedos y compañeros de viaje que se quedan en el camino. “Los enfermos se sienten indefensos, vulnerables, frágiles y desvalidos. El objetivo de la asociación es poner al paciente en el centro de todo. Ser esa puerta de entrada donde se encontrará con magníficos profesionales dispuestos a ayudarle en todo lo que necesite”.

Una vez se entra a las nuevas instalaciones y se supera la recepción, los pacientes y sus familiares pueden acceder a las salas multifunción, de reuniones o de pelucas. También, alberga todo el material que desde la asociación se presta de manera gratuita a los enfermos como camas, sillas de ruedas o bastones. La cultura está presente a través de un rincón de exposiciones donde los artistas pueden presentar sus obras.

Estancias, todas ellas bañadas de un verde color esperanza y un llamamiento a la investigación por los cuatro costados. Es por eso que, personas tan ilustres como Ramón y Cajal, Trinidad Arroyo, Severo Ochoa , Margarita Salas o Teófila Caderot dan nombre a muchas de las salas que componen la asociación. Un pequeño homenaje a todos aquellos que dedicaron su vida a luchar contra esta dura y temida enfermedad. “Estamos realmente ilusionados y comprometidos con este nuevo espacio, nos hemos marcado unos retos para poder ofrecer a los enfermos de cáncer y familiares de Palencia y provincia: eficiencia y calidad de servicio, equidad, imagen y reputación social”, señaló la presidenta.

De hecho, al contar con unas mejores y más amplias instalaciones, la asociación podrá poner en marcha un nuevo programa de actividades. “Habrá terapias de duelo, talleres de ganchillo, de voluntariado, de habilidades sociales para personas ostomizadas y pronto podremos comenzar con las clases de ejercicio físico”. Andrés Carvajal recordó que, todas estas novedades, se incorporarán a la cartera de servicios que ya se prestaba desde la entidad de manera completamente gratuita como, por ejemplo, la atención psicológica o social, la fisioterapia para linfedema, los talleres de ocio y tiempo libre, los cursos de deshabituación tabáquica, las becas de investigación o los programas de prevención que promuevan hábitos de vida saludables.

De hecho, solo en 2023 atendieron a un total de 2.022 palentinos, la mayoría como apoyo psicológico a raíz del malestar emocional derivado de la enfermedad. Otro de los servicios más demandados por los enfermos de cáncer fue la unidad de cuidados paliativos domiciliarios, así como el préstamo de material, la gestión de alojamientos o las ayudas económicas que permiten abordar las dificultades laborables derivadas de la enfermedad.

En total, la AECC cuenta en Palencia con 3.850 socios, 32 delegados provinciales y 380 voluntarios. “Tenemos un gran camino por delante y esta nueva sede nos va a permitir avanzar en los próximos años en este proyecto que forma parte del compromiso de toda una nación y de un movimiento internacional contra el cáncer. Un proyecto a favor de la vida”, concluyó Carvajal.