Los trabajadores de Nissan colapsan Barcelona con una marcha lenta

Los sindicatos quieren visibilizar lo que supone para la capital catalana el cierre de las fábricas

Desde el anuncio del cierre de las plantas de Nissa, los trabajadores no han cesado en sus protestas. Pero cada día suben de intensidad. Los manifestantes, esta mañana, han salido con sus vehículos desde los centros de trabajo de la Zona Franca, San Andreu de la Barca y Montcada i Reixac formando una marcha lenta hasta el consulado de Japón, en plena avenida Diagonal, para reivindicar sus puestos de trabajo.A la protesta se han añadido cerca de 300 taxistas.

Desde que Nissan comunicó que se iba de Cataluña después de 40 años, los trabajadores comenzaron una serie de movilizaciones para reclamar que la automovilística rectifique y decida mantener los puntos de fabricación y los más de 25.000 puestos de trabajo que hay en juego, entre directos e indirectos, más allá de este año. Los últimos días, la plantilla ha protestado a las puertas de algunos concesionarios del grupo empresarial de Nissan-Mitsubishi-Renault y también se han manifestado cortando el tráfico en la ronda del Litoral, la Gran Vía y la B-23.

El objetivo de la movilización es que los barceloneses “vean el problema y la cantidad de personas implicadas” que "no se pueden quedar en la calle “por lo que supondría para el tejido industrial catalán”, ha explicado a la agencia ACN Juan Carlos Vicente, presidente del comité de empresa, que ha valorado “positivamente” el debate sobre medidas de apoyo a los trabajadores de este miércoles en el Parlament.

Nissan tiene una obligación social y laboral con los trabajadores, y también con Catalunya y con el Estado, porque ha recibido ayudas”, ha recordado Vicente, que ha dicho que el comité de empresa trabaja con la tesitura de que Nissan se quede y que sigan siendo “constructores”. “Si se ha de revertir esta fábrica hacia otra tecnología que lo digan”, ha añadido.