La Generalitat expedienta al arzobispado de Barcelona por celebrar una misa en la Sagrada Familia

Omella defiende el acto por los difuntos de la pandemia y asegura que las medidas del gobierno catalán atacan a la libertad de culto

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha anunciado este lunes en la rueda de prensa para explicar la última hora de la pandemia que el gobierno catalán ha abierto un expediente sancionador en el arzobispado de Barcelona por la misa la misa celebrada ayer domingo sin el permiso del Procicat.

Torra lamentó que se celebrara esta ceremonia y ha afirmado que “todos somos iguales” y si el gobierno ha tomado unas medidas para la salud de las personas “todos las tenemos que cumplir”. Justamente, por esta razón, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y el teniente de alcalde de Seguridad, Albert Batlle, decidieron no asistir.

El arzobispo de Barcelona, Joan Josep Omella, dijo durante la ceremonia que las medidas del gobierno atacaban la libertad de culto. Y también anunció que iniciarán acciones legales “contra la arbitrariedad y la indefensión que sufren el derecho a la libertad religiosa y la libertad de culto”.

La ceremonia de homenaje a los muertos por coronavirus se celebró a pesar de la resolución del 17 de julio, en la que se prohíbe la celebración de actos religiosos con más de 10 personas.