El catalanismo se reorganiza, el independentismo sigue sin líderes

Movimientos de cara al 14-F: el PSC explora una alianza con Units, la Lliga y Lliures, el PP recela de Cs y Junts sigue mirando a Puigdemont

El presidente del grupo parlamentario de Socialistes Units per Avançar, Miquel Iceta, hace una pregunta al vicepresidente del Govern en funciones de presidente Pere Aragonès, en el ParlamentEnric FontcubertaEFE

La nueva oleada del coronavirus ha alterado el panorama político, ha obligado al Govern a dejar a un lado sus profundas diferencias para centrarse en la gestión de la pandemia y ha llevado a los partidos a tomar posiciones con un ojo en la calendario y otro en la calle, con un creciente malestar por las nuevas restricciones impuestas que puede ir más en las próximas semanas. En medio de este panorama, los bloques en Cataluña se agudizan y las formaciones tratan de reorganizarse para encarar una larga precampaña hasta el 14-F, fecha prevista para los comicios si la situación sanitaria lo permite.

La semana pasada se saldó con dos movimientos preliminares importantes en este sentido. Units, la escisión moderada de la extinta Unió que encabeza Ramon Espadaler, acordó el jueves en su consejo nacional pedir al PSC reeditar el acuerdo que mantienen ambos en el Parlament desde 2017. Por tanto, las negociaciones se abren después de que Units se integrara también en la lista del socialista Jaume Collboni en el Ayuntamiento de Barcelona con Albert Batlle.

A su vez, el PSC se reunió el viernes con la propia formación de Ramon Espadaler, Lliures y la Lliga Democràtica para explorar la viabilidad de un acuerdo de cara a las urnas. Fuentes presentes coinciden en calificar de «muy preliminar» el encuentro, y los cuatro actores se han emplazado a reunirse en los próximos 15 días sin concretar aún fecha. Estuvieron en esta primera toma de contacto Miquel Iceta y Eva Granados (PSC), Ramon Espadaler (Units), Antoni Fernández Teixidó (Lliures) y Astrid Barrio y Josep Ramon Bosch (Lliga).

PP y las “diferencias” con CS

Dentro del constitucionalismo, está por ver también cómo terminan las posiciones entre Cs y PP. El partido «naranja» ha repetido por activa y por pasiva su oferta para formalizar una alianza electoral con socialistas y «populares», algo que el PSC ha rechazado de plano. El PP, por su parte, recela tras el resultado de los comicios vascos y el acercamiento de Cs al Gobierno de Pedro Sánchez. «Ciudadanos y Partido Popular tenemos muchas diferencias en el programa. Tradicionalmente, Ciudadanos en Cataluña simpatiza más con el PSC y su concepto de la socialdemocracia, las votaciones conjuntas en el Parlament así lo demuestran», puntualizó este fin de semana Alejando Fernández. «La aproximación excesiva de Ciudadanos al PSC dificulta una coalición con nosotros», resumió aunque aseguró que no se puede descartar «ningún escenario».

Junts y Puigdemont

En el otro lado del tablero, el independentismo sigue sumido en sus mil y una disputas. La gran incógnita es Junts, el nuevo proyecto de Carles Puigdemont, cuyo líder único es el expresident y aún queda por saber quién será el candidato efectivo o si incuso se designará tras los comicios. ERC debe ratificar internamente su apuesta por Pere Aragonès, un trámite dentro de las filas republicanas, mientras que la CUP ha tratado de contar con uno de sus principales activos políticos, David Fernàndez, quien habría trasladado su «no» a la formación antisistema.

La CUP, ¿sin David Fernàndez?

Y es que, según adelantó esta semana «Nació Digital», el exdiputado de la CUP David Fernàndez habría rechazado la porpuesta de la formación antisistema para encabezar la lista electoral de cara al próximo 14-F pese a la petición formal de la cúpula del partido. Saber quién será el cabeza de cartel de los anticapitalistas es otra de las incógnitas del tablero: los focos se dirigen ahora hacia Eulàlia Reguant, también exdiputada, o el propio Carles Riera, líder actual en el hemiciclo desde 2017.