Puigdemont y Junqueras escenifican su frialdad en su primera cita en Waterloo

La reunión ha durado un par de horas en la Casa de la República y el líder de ERC ha calificado la cita como de “carácter familiar” y sin reproches

Había máxima expectación en Waterloo ante la cita entre Carles Puigdemont y Oriol Junqueras y ambos dirigentes escenificaron sin cortapisas la frialdad de la relación.

El expresident ha evitado salir a recibir al exvicepresidente de la Generalitat, aunque poco después se han fotografiado conjuntamente junto al resto de acompañantes a las puertas de la Cada de la República. La reunión apenas duró dos horas, aunque comieron juntos.

Los dos líderes del independentismo catalán, máximos responsables de la convocatoria del referéndum ilegal del 1 de octubre, se han visto hoy las caras en la denominada Casa de la República, la vivienda de Carles Puigdemont en Waterloo (Bélgica) tras más de cuatro años de distanciamiento y dimes y diretes.

Aunque todo indica que la excarcelación del líder de ERC, Oriol Junqueras, aviva la guerra sobre quién tendrá la voz cantante en esta nueva etapa que se abre tras los indultos, las dos partes se han afanado por presentar este encuentro como una mera cita más de carácter familiar que político.

Esta premisa permite justificar que los dos líderes decidieran no hacer declaraciones a la prensa de manera conjunta ni antes ni después del encuentro.

Tan sólo el ex vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, ha comparecido ante los medios de comunicación tras su reunión con Puigdemont y el ex conseller Toni Comín. “Ha sido un encuentro muy agradable, muy familiar. Ha sido un encuentro en el que hemos hablado de nuestra situación personal, de la situación de nuestras familias, de la represión, de este compromiso compartido para luchar contra la represión”, ha asegurado el líder de ERC a la vez que aseguraba que esta cita será la primera de otras muchas tanto en Waterloo como en Estrasburgo ( sede del Parlamento Europeo) como en Ginebra (lugar de residencia de la secretaria general de ERC, Marta Rovira).

Precisamente este pasado martes, Junqueras estuvo de visita en la ciudad francesa y ya aseguró ante los medios de comunicación que este encuentro no podía considerarse una reconciliación porque nunca se habían producido desencuentros.

A pesar de que Puigdemont huyó a Bruselas y se libró de la cárcel sin que ERC hubiera sido informado de estos planes, Junqueras ha asegurado hoy que en esta cita no ha habido cuentas pendientes. “No tengo por costumbre reprochar nada a nadie y en sentido contario tampoco”.

A pesar de este marcado carácter personal de la cita, Junqueras ha aprovechado estas declaraciones para arremeter contra el Tribunal de Cuentas español al que definió como un “órgano político, formado por políticos ,de designación política, caducado y que no se renueva porque el Partido Popular no quiere perder la mayoría que allí tiene para continuar ejerciendo una represión económica en contra de la disidencia política, en lugar de investigar los casos de corrupción que escandalosos y tremendos que afectan al Partido Popular”.

El encuentro, en cualquier caso, se produce justo dos semanas después de la salida de prisión de Junqueras y también ha incorporado al resto de indultados de Esquerra: Carme Forcadell, Dolors Bassa y Raül Romeva. El líder de Esquerra, como adelantó ayer este diario, tiene intención de hacer ver a Puigdemont que también va a adoptar un papel destacado en la internacionalización del “procés” y que tiene voluntad por encabezar la estrategia independentista en el exterior.