El bombero de Ascó murió salvando las vidas de sus compañeros

La investigación de la Guardia Civil tiene que determinar las causas del escape de dióxido de carbono

Vista de la central nuclear de Ascó, en Tarragona
Vista de la central nuclear de Ascó, en Tarragona

El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha hecho pública hoy más información sobre el incidente que acabó el miércoles con la vida de un bombero en la central de Ascó I. El hombre perdió la vida por la inhalación de dióxido de carbono a raíz de un escape en el edificio eléctrico.

Según la investigación, la víctima se habría desplazado hasta la cota +35 de este edificio para socorrer al resto de compañeros de la brigada, los cuales estaban haciendo trabajos de mantenimiento en el sistema de protección contraincendios. A estas alturas, los responsables de la instalación nuclear desconocen las causas del escape. En paralelo, el sindicato CCOO ha convocado un minuto de silencio a las doce de este jueves ante la nuclear.

Según el CSN, en el momento de la notificación la central nuclear se encontraba en modo 3, con el reactor parado y con una temperatura media del refrigerante en valores nominales. Las instalaciones se encuentran en el procedimiento de arranque de la 28.ª recarga de combustible, iniciada a mediados de octubre. Además, el ente clasifica el accidente en nivel 0 en l’Escala Internacional de Sucesos Nucleares y Radiológicos (INES).

El suceso no tuvo relación con la actividad radiológica de la instalación, según los Bombers de la Generalitat.

En un comunicado este jueves, el CSN ha explicado que también se vieron afectados otros tres trabajadores que se encontraban en la misma zona del edificio, que fueron trasladados al hospital comarcal de Móra d’Ebre con pronóstico leve.

La Guardia Civil también ha abierto una investigación sobre el accidente, ha abierto diligencias y está tomando declaración a responsables de la empresa, han informado fuentes del cuerpo.

El titular de la instalación “desconoce en estos momentos el motivo de la descarga de dióxido de carbono”, que se utiliza en el sistema de protección contra incendios.

En el momento de la notificación la central nuclear se encontraba en modo 3 (espera caliente), es decir, estaba el reactor parado y con la temperatura media del refrigerante en valores nominales.

La instalación estaba en proceso de arranque tras la 28ª recarga de combustible que se inició a mediados de octubre.

Con la información disponible hasta este momento, se clasifica con nivel 0 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares y Radiológicos (INES).