Colau ilegaliza las habitaciones turísticas en Barcelona

Los comunes se imponen al PSC y rehacen el plan de alojamientos para estancias de menos de 30 días

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau FOTO: Joan Mateu Europa Press

La batalla en el seno del gobierno municipal, entre PSC y comunes, se ha decantado finalmente del lado de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. De poco han servido tampoco los ruegos de la oposición. Los hogares compartidos, aquellos en los que el propietario de un inmueble aloja esporádicamente y durante menos de 30 días a visitantes, estarán definitivamente prohibidos. El Ayuntamiento, pese al revés de la Justicia, se reafirma en el veto a esta actividad en la modificación del Plan de alojamientos turísticos (Peuat), de tal manera que se ha modificado para mantener las restricciones. El tema había generado sonoras discrepancias entre los dos socios de gobierno, que entierran el hacha de guerra y se emplazan a seguir negociando en un futuro.

El primer teniente de alcalde, Jaume Collboni (PSC), y la teniente de alcalde Janet Sanz (BComú) han comparecido juntos para anunciar un acuerdo en la que han admitido las diferencias que ambos socios tenían sobre el alquiler de habitaciones turísticas. La actividad sólo estará permitida para períodos superiores a un mes, es decir, estacional, y también si se reconvierte a una vivienda de uso turístico en un hogar compartido (con el anfitrión y el inquilino compartiendo piso). El texto que se votará en el plenario incorpora que la prohibición del alquiler de habitaciones inferior a un mes se revisará en caso de que se llegue a un acuerdo para una regulación. Janet Sanz ha dicho que la ordenanza debe resolver el principal problema para permitir esta actividad: la inspección y el control. Collboni ha apuntado que muchas familias practican esta actividad sin amparo legal y que la voluntad del gobierno (con la futura ordenanza) es “enviar un mensaje de tranquilidad”.

Los comunes sin embargo, se resisten a abrir la puerta a que plataformas como Airbnb puedan campar otras vez a sus anchas en la ciudad. Aun así, en Barcelona hay en la actualidad unos 8.000 anuncios de alquiler de habitaciones. “La barra libre en el sector turístico de Barcelona es historia”, ha señalado Sanz. Su intención es “gobernar el turismo” y garantizar “el derecho a visitar la ciudad, pero también a vivir” y en este sentido, pero también para cumplir con una sentencia judicial, se ha incorporado el informe y estudio económico y financiero en la actualización del censo de alojamientos turísticos, un hecho que da “seguridad jurídica”.

Mapa del Peuat de Barcelona
Mapa del Peuat de Barcelona FOTO: La Razón (Custom Credit)

El nuevo Peuat también modifica las zonas en las que se divide la ciudad para la implantación, o no, de apartamentos turísticos. Así, la zona 1 es la zona de decrecimiento, no se permiten nuevos alojamientos turísticos ni la ampliación de plazas de los existentes. Esta área aglutina más del 60% de los pisos turísticos de la ciudad. En la zona 2 se mantienen las plazas y establecimientos pero no se permite su ampliación. Cuando una vivienda turística se dé de baja se permitirá la apertura de otra dentro de la misma zona y con el mismo número de plazas. En la zona 3 se permite el crecimiento contenido y, por lo tanto, implantar nuevos pisos turísticos y también la ampliación de plazas siempre que no supere la densidad máxima permitida. También se debe respetar distancias y densidad en función de las dimensiones de la vivienda turística. La zona 4 responde a las tres zonas con regulación específica que determinan 3 áreas de transformación: la Marina del Prat Vermell, la Sagrera y norte del 22@. Son zonas de actividades determinadas y con unas características concretas muy diversas. En ellas no se permiten nuevos pisos turísticos.

Con el nuevo Peuat, se cambia el hecho que hasta ahora, si una vivienda de uso turístico cerraba en la zona específica 1 –de decrecimiento natural– se podía abrir otro en la zona específica 3 –de crecimiento contenido–, y si cerraba uno en la zona específica 2 –de mantenimiento– se podía implantar uno en la misma zona específica 2 o a la 3, siempre cumpliendo las condiciones generales –ubicarse en un edificio exclusivo y que en el edificio no hubiera ninguna entidad destinada a vivienda previamente. El redactado final prevé que si el piso turístico cierra en la zona específica 2 sólo se podrá abrir uno nuevo a la 3. Por lo tanto, la zona específica 2 también pasa a ser considerada de decrecimiento, como la zona específica 1. En definitiva, en caso de cierre de apartamentos no se podrá abrir ninguno de nuevo ni en el centro ni en la corona que rodea el ámbito central de la ciudad.