Barcelona se plantea habilitar botellódromos para atajar altercados nocturnos

El defensor del pueblo municipal ha hecho llegar un informe al Ayuntamiento con sus propuestas

Grupos de personas se concentran en la vía pública durante el primer día de las fiestas de la Mercè
Grupos de personas se concentran en la vía pública durante el primer día de las fiestas de la Mercè FOTO: Lorena Sopêna Europa Press

El síndic de greuges (defensor del pueblo) de Barcelona, David Bondia, ha propuesto al Ayuntamiento habilitar espacios para botellones en la ciudad para atajar el aumento de este tipo de práctica en la ciudad tras los sucesivos confinamientos. El síndic ha presentado un informe al gobierno municipal de Ada Colau tras estudiar este fenómeno, que califica como “significativo y estable” y que, avisa, “no se marchará”. Por eso, Bondia ha pedido al consistorio estudiar la posibilidad de que se adecuen espacios de la ciudad en para botellones, con “seguridad e información”.

En el último balance de hace unos meses, la Guàrdia Urbana desalojó entre enero y noviembre a 570.600 personas de la calle, e interpuso 22.035 denuncias por consumo de alcohol en el espacio público.

La adjunta al síndico, Eva Garcia, sin embargo, ha asegurado que “no podemos decir dónde deben estar estos espacios, sino que deben pensarse en diálogo los jóvenes y la administración”. En este sentido, Bondia ha marcado los requisitos que deberían tener estos espacios destinados a los botellones. Por ejemplo, el síndic considera que deberían tener un acceso rápido a servicios sanitarios, tener aseos públicos y contar con puntos de información contra las violencias machistas y sobre drogas. Además, propuso que, en paralelo a los espacios para botellones, el Ayuntamiento impulse descuentos para el uso compartido del taxi.

Así lo han explicado en una rueda de prensa en la que han presentado el informe ‘Fenómeno del botellón en la ciudad de Barcelona. Perspectivas desde la juventud’, elaborado por la propia Sindicatura. “Estamos intentando gestionar una realidad que por más que la prohíbas -porque hay también experiencias en algunos lugares de prohibiciones- se ha constatado que no acaban con el fenómeno, por tanto la prohibición no es la respuesta, estamos intentando buscar maneras de abordar esta situación”, ha argumentado Garcia.

Se da la circunstancia de que el pasado verano en Barcelona hubo macrobotellones, coincidiendo con el cierre de las discotecas y los locales de ocio nocturno a raíz de la situación sanitaria. Las más destacadas fueron durante las fiestas de Gràcia, durante las fiestas de Sants (con altercados incluidos la última noche de macrobotellones), y durante la Fiesta Mayor de la Mercè (donde se llegaron a concentrar hasta 40.000 personas en Maria Cristina. De hecho, solo durante el fin de semana de la Mercè se detuvo a más de 60 personas y hubo cerca de un centenar de heridos. Decenas de comercios y restaurantes fueron saqueados y los daños en mobiliario urbano y vehículos particulares son prácticamente incalculables.

Más allá de la recomendación de habilitar espacios para las botellones, David Bondia también propone otras acciones para abordar este fenómeno “problemático para quien lo sufre”. El síndico de Barcelona pide campañas de sensibilización (dirigidas tanto a los jóvenes como a la ciudadanía en general) y formar a los cuerpos policiales a la hora de abordar los botellones. En paralelo, Bondia ha reclamado programas para fomentar “ocio alternativo” y que se desvinculen del “ocio nocturno tradicional”.