Caracterizan un perfil de personas candidato ideal a recibir estrategias de curación del VIH

Investigadores del IrsiCaixa han confirmado que hay individuos con un con bajo reservorio viral ubicado en células de vida corta, lo que facilitaría la eliminación de dicho reservorio y, por lo tanto, la eliminación del virus

Vista al microscopio electrónico de un linfocito con VIH
Vista al microscopio electrónico de un linfocito con VIH

El principal obstáculo que se encuentran los investigadores a la hora de hallar una cura para el VIH es que este virus tiene la capacidad de permanecer latente dentro de algunas células que infecta, lo cual hace que éste sea indetectable para el sistema inmunitario y para los tratamientos. Es lo que se conoce como reservorio viral.

En este contexto, hace un par de años, investigadores del grupo de Retrovirología y Estudios Clínicos de IrsiCaixa, centro impulsado por la Fundación “la Caixa” y el Departamento de Salud de la Generalitat, ya lograron identificar a un grupo de personas que requerían tratamiento antirretroviral para controlar el virus pero que tenían un reservorio significativamente menor que la media de pacientes y su sistema inmunitario permanecía en buen estado pese a lo agresiva que puede ser la infección con estas células. Este hallazgo abría una línea de investigación esperanzadora, ya que el analizar este perfil de repuesta a la infección no solo podría aportar nuevos datos que ayudarían a entender qué factores contribuyen a reducir la cantidad de reservorio viral, sino que además podría identificar a un perfil de paciente (LoViReT) que sería candidato a la aplicación de estrategias de curación.

Así pues, con el objetivo de definir mejor a estos individuos y sus características, los investigadores pusieron en marcha un estudio -del que se acaba de publicar un artículo en la revista Journal of Internal Medicine- con 44 participantes con infección por VIH y bajo tratamiento antirretroviral, que llevaban tres años, como mínimo, con un carga viral indetectable en sangre, 22 de los cuales son personas LoViRet y los otros 22 restantes cuentan con un reservorio de VIH estándar. Los resultados de este trabajo han permitido confirmar mediante el análisis de la cantidad total de genoma del VIH presente en sangre periférica que las personas del grupo LoViRet cuentan con niveles más bajos de reservorio viral y muchos de los virus son defectuosos. De hecho, al 71% de los individuos de esta cohorte no se les ha podido detectar virus con capacidad para multiplicarse en la sangre.

Al respecto, María Salgado, investigadora asociada a IrsiCaixa, explica que, puesto que se conoce que la cantidad de reservorio del VIH es de cinco a diez veces mayor en los tejidos linfoides en comparación con la sangre periférica, en el marco de esta investigación se decidió estudiar la cantidad de VIH en estos tejidos mediante biopsia y se vio que, “las personas de la cohorte LoViReT tienen una cantidad mínima de reservorio en estos tejidos, con valores siete veces más bajos que los que indican los datos bibliográficos de las personas con un reservorio estándar”.

Además, en el marco de este trabajo, también se ha podido comprobar que en estas personas el 47% del virus del reservorio estaba escondido en unas células del sistema inmunitario que tienen una vida corta, mientras que en aquellas personas con un reservorio viral estándar éste está ubicado, principalmente, en células del sistema inmunológico que tienen una vida más larga. Al respecto, Cristina Gálvez, primera autora del estudio e investigadora de IrsiCaixa, apunta que “las células de vida corta son más fáciles de eliminar con la terapia antirretroviral y esto podría explicar por qué los niveles de reservorio de las personas del grupo LoViReT son más bajos”.

Así pues, dado que una de las estrategias de curación del VIH consiste en reactivar los virus del reservorio para que el sistema inmunitario y los tratamientos puedan detectarlos y eliminarlos, el hecho de que exista un perfil de personas que, de forma natural, ya tiene un reservorio más pequeño es algo destacado, ya que su punto de partida favorece la eliminación de ese reservorio. “Para este perfil de personas, esta estrategia de curación del VIH podría ser ventajosa ya que tienen menos reservorio que destruir y, además, gran parte de este reservorio está situado en unas células que se eliminan fácilmente con el tratamiento antirretorviral”, comenta al respecto Javier Martínez-Picado, investigador principal del grupo GREC de IrsiCaixa y profesor ICREA.

Ante esta evidencia y dado que el perfil de estas personas con un menor reservorio viral concentrado principalmente en células de vida corta las convierte en candidatas excepcionales para recibir futuras estrategias de curación del VIH, el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos ya ha dado un proyecto a este grupo de investigación para continuar con esta línea de trabajo y seguir analizando las características de la cohorte LoViReT y su potencial en la búsqueda de tratamientos contra el VIH.