El Clínic, pionero en implantar una nueva técnica para la cirugía de piedras en el riñón menos invasiva

Es el primer hospital de España y el sur de Europa en usar este procedimiento, que resulta igual de eficaz que el estándar pero tiene menos riesgo de complicaciones y una mejor recuperación del paciente

Esta nueva técnica implantada en el Clínic para la cirugía de la litiasis renal es igual de efectiva  que la estándar, pero resulta menos  invasiva
Esta nueva técnica implantada en el Clínic para la cirugía de la litiasis renal es igual de efectiva que la estándar, pero resulta menos invasiva FOTO: HUV HUV

La litiasis renal o piedras en el riñón es una enfermedad relativamente frecuente, la cual afecta a cerca del 10% de la población y su prevalencia sigue una tendencia al alza desde hace 50 años. El riesgo de que una persona desarrolle cálculos en el riñón a lo largo de su vida es del 15% para los hombres y del 5% o 10% entre las mujeres, pero además tiene una tasa de recidiva, es decir de tener un nuevo episodio tras el primero, muy elevada, que ronda el 50% en los primeros 5 años y el 90% a los 25 años.

Ésta afecta especialmente a adultos jóvenes entre los 15 y 45 años de edad, sobre todo hombres, y está causada por la presencia de cálculos, que pueden ser tan pequeños como un grano de arena pero también pueden alcanzar el tamaño de una perla, en el interior de los riñones o de las vías urinarias. En aquellas ocasiones en las que se observa un crecimiento de estos cálculos o éstos producen síntomas, como dolor, sangre con la orina o infecciones de orina, se opta por tratarlos y en función del tamaño de los mismos, se usa una técnica u otra. En los casos de piedras de más tamaño, por encima del centímetro y medio en adelante se recurre habitualmente a la cirugía renal percutánea.

Sobre esta técnica, el doctor Juan López, urólogo y coordinador del programa de cirugías de litiasis renal del Clínic, explica que “consiste en hacer un orificio, como un túnel a través de la espalda, por el flanco, de casi un centímetro, el cual llega hasta el riñón y se procede a fragmentar las piedras, con una especie de percutor o con un láser, y finalmente éstas se sacan”. “Al tener que hacer este trayecto de cerca de un centímetro, se trata de una cirugía que, pese a ser poco invasiva, tiene un riesgo de sangrado relativamente alto de entre un 3% a un 5% por el orificio que hay que hacer en el riñón”, puntualiza el doctor.

Es por ello que, en los últimos cinco años, se ha evidenciado una tendencia a la miniturización, es decir a intentar reducir ese trayecto que se hace en la cirugía percutánea y, para ello, se ha procurado hacer esos túneles con instrumentos cada vez más pequeños, siempre con el láser como herramienta de fragmentación ya que es la única manera de realizar este procedimiento con instrumentos tan pequeños. El problema que durante estos años ha presentado la miniturización es que cuanto más pequeño se hace el acceso, menos eficiente es la técnica, ya que se necesita más tiempo para completar la intervención y, además, en ocasiones no se consigue romper todo el cálculo.

Es decir, con la miniturización se lograba una mayor seguridad, pero menos eficiencia. En este contexto, en 2016 salieron unas primera publicaciones acerca de un nueva técnica desarrollada en China, Cantón, que permite igualar la eficacia de la técnica estandar pero con un trayecto la mitad de grande, es decir de unos 4 o 5 milímetros, gracias al uso de un láser y un sistema de irrigación continua y de aspiración activa. “Con este sistema no solo fragmentamos los cálculos, sino que también los aspiramos reduciendo así el impacto que tiene la miniturización porque, gracias al sistema de aspiración activa, podemos hacer el procedimiento mucho más rápido”, señala el doctor López, quien además añade que “esa aspiración también disminuye la presión dentro del riñón durante el procedimiento, lo cual contribuye a disminuir el riesgo de infección”

Sobre la irrigación continua, el urólogo del Clínic explica que ”es necesaria cuando trabajamos con el riñón, porque se requiere de un líquido ya que hay que distender el espacio en el que estamos trabajando y porque hay sangre, fragmentos en suspensión y polvo que se generan al romper la piedra”. “En la técnica habitual ya hay suficiente irrigación pero cuando se usan trayectos más pequeños en esa miniturización, tienes menos irrigación y, además, al haber una succión activa, la irrigación no era suficientemente buena, sin embargo este nuevo sistema tiene una irrigación y una aspiración que van por canales independientes, lo que hace que la irrigación no se vea casi afectada por la aspiración”.

Así pues, con esta nueva técnica exportada de China, se logra la misma efectividad y eficacia que con la estándar, pero además disminuyen las complicaciones, como el riesgo de sangrado, que se reduce hasta diez veces al minimizar el tamaño del trayecto, y la recuperación del paciente es más rápida, puesto que solo requiere un día de ingreso y no tres como hasta ahora.

Es por ello, que el Hospital Clínic ya ha iniciado su implantación, siendo así el primer hospital en España y el sur de Europa en utilizar esta nueva técnica de cirugía percutánea. Así, si anualmente el centro “realiza en torno a las 300 intervenciones para el tratamiento de la litiasis renal con las diferentes técnicas quirúrgicas disponibles, unas 70 se llevan a cabo por vía percutánea y, de esas, la mitad se van a reconvertir a esta nueva técnica”, avanza el doctor López, quien al respecto añade que “cuando se trata de cálculos de más de 3 centímetros, seguiremos haciéndolo por la técnica estándar, aunque es posible que vayamos ampliando la indicación”. “Una vez que desarrollamos más la técnica en nuestro centro, es posible que seamos más ambiciosos y quizá reconvirtamos casi todos los procedimientos, sino todos”, añade, para a continuación indicar que “esta nueva técnica es el futuro”