Sociedad

Los animales más “inteligentes” del planeta

¿Realmente estamos tan solos como pensamos? En este artículo hablaremos sobre otras especies que muestran una gran inteligencia

Somos tantas personas que, si nos tomamos como un colectivo único llamado “humanidad”, no hay quien nos entienda. Parte de nosotros quiere encontrar un igual en el cosmos, otra inteligencia con la que compartir preocupaciones, anhelos y así tener una perspectiva diferente de esta vida que nos ha tocado vivir. Pero, mientras, otra parte se empecina en negar el reconocimiento de inteligencia a cualquier especie que parezca tenerla. ¿Qué nos pasa? Evidentemente, pasa que no somos un todo homogéneo y que quienes buscan lo primero no suelen ser los que niegan lo segundo; pero que no suelan serlo no significa que, en algunos casos concretos, sí coincidan ambas características en un sinsentido de gran calibre.

Nos guste más o menos, la realidad es que muchas otras especies animales muestran comportamientos que podemos tratar como inteligentes y, en algunos casos, no son pocos, sino suficientes como para que lo inteligente no sea solamente el comportamiento, sino el animal y su especie en general. Hay otras inteligencias en este universo y todas las que conocemos resulta que viven aquí, en esta misma canica azul. No obstante, como sabemos que existen reticencias, no nos limitaremos a afirmarlo, sino que empezamos, en este momento, una lista bastante descriptiva de algunas de las cualidades intelectuales de las especies que, normalmente, consideramos muy inteligentes.

Pulpos

El invertebrado más inteligente de todos, y uno que se ha puesto especialmente de moda a partir del documental ganador de un Óscar en 2021, “Lo que el pulpo me enseñó”. Su inteligencia, en cierto modo, equivale a la de la mayoría de los pájaros y a la de algunos animales, pero su gran capacidad para manipular objetos le permite exhibirla de una manera en que otros animales no pueden. Por ejemplo, no solo es que los pulpos puedan resolver problemas, es que parecen “divertirse” jugando o, al menos, asumimos que estarán sintiendo algo similar por la motivación que a veces muestran para desarrollar juegos sencillos. De hecho, algunos estudios recientes apuntan a que, posiblemente, los pulpos tengan una vida emocional relativamente compleja para un invertebrado. Todavía hace falta mucha investigación para comprender los límites de esta inteligencia animal.

Palomas

Las palomas no suelen aparecer en estos rankings, entre otras cosas, porque no las tenemos en demasiada buena estima. Las aves reinas suelen ser los parientes de los cuervos y la familia a la que pertenecen los loros, las cacatúas, etc. (psitácidos). Sin embargo, las palomas son animales indiscutiblemente inteligentes, sobre todo si limitamos nuestras expectativas a la memoria y el reconocimiento de patrones. Tal vez no sean tan creativas o resolutivas como otras aves, pero su capacidad para identificar formas, figuras, estilos o estructuras es excepcional. Tanto, que se han llegado a utilizar para algunos estudios de diagnóstico de tumores malignos, o incluso para identificar estilos pictóricos diferentes. Por supuesto, para todo esto necesitaron entrenamientos bastante complejos y largos, pero el resultado de las tareas de diagnóstico, por ejemplo, llegaron a superar al de algunos profesionales sanitarios.

Cuervos

Ahora sí, ha llegado la hora de hablar de las aves que normalmente eclipsan a las palomas. Los cuervos se han ganado un lugar en nuestros corazones y en nuestras pesadillas, solo hay que buscar vídeos de YouTube para verlos imitar la voz humana y resolver complejas tareas en las que tienen incluso que construir algunas herramientas rudimentarias. Aunque, más que cuervos, estamos hablando de ciertos córvidos, una familia de aves entre las que intelectualmente destacan los cuervos, sí, pero también las grajillas, capaces de establecer complejísimas comunidades, o, por ejemplo, cornejas, urracas, etc. No solo se les ha visto jugar, sino que sabemos que muestran una teoría de la mente relativamente desarrollada. Esto significa que no solo saben lo que ellos saben, sino que comprenden que eso no tiene que ser, necesariamente, lo que sepa el resto de sus congéneres. Esto les permite mentir, ocultar y anticiparse.

Grandes simios

Llegan nuestros parientes, los grandes simios. No hay duda de que los que muestran una mayor inteligencia son los chimpancés y bonobos, que “casualmente” son nuestros parientes vivos más cercanos. Un orangután o un gorila son animales bastante inteligentes, pero, aunque los científicos han logrado enseñarles los rudimentos de la lengua de signos, el éxito alcanzado con chimpancés supera notablemente el de sus parientes (salvando honrosas excepciones, como la gorila Koko y el orangután Chantek). Han mostrado una capacidad asombrosa para aprender los rudimentos de nuestra gramática y una larga lista de palabras que usan de manera creativa, construyendo incluso algunos conceptos nuevos a partir de la unión de varios términos para, así, poder dar cuenta de un objeto sin nombre al que querían referirse. A todo esto, sumamos su capacidad para crear herramientas, transmitir conocimiento de una generación a otra, desarrollar sociedades complejas, tramar intrigas políticas…

Cetáceos

Una vez más, con “cetáceos” estamos haciendo una generalización bastante inabarcable, porque son ballenas verdaderas, rorcuales, delfines, cachalotes, monodóntidos como la beluga y el narval, e incluso los ninguneados zifios. Lo cierto es que todos ellos muestran una inteligencia remarcable, pero las especies que parecen destacar (posiblemente por su similitud cognitiva con nosotros y el hecho de que las hemos estudiado más), son las de la familia Delphinidae y las ballenas jorobadas con sus complejas y aparentemente gramaticales cantos submarinos. Una vez más, en el caso de los delfines vemos estructuras sociales complejas, habilidad para desarrollar herramientas, la capacidad para desarrollar estrategias de caza en grupo y, una de las cosas más sorprendentes, que se ponen nombres entre sí para referirse unos a otros. O, al menos, el equivalente a nuestros nombres humanos. La matemática básica, que también la dominan, casi palidece al lado de un rasgo tan humano como el de poner nombres.

Es verdad que el titular de este artículo decía “las más inteligentes” y eso no es exactamente lo que os hemos dado. Por un lado, nosotros tendríamos que estar en la lista de “los más”, por otro, en ocasiones hemos hablado de muchas especies de animales juntas, como el conjunto de pulpos o de córvidos. Finalmente, se hace casi imposible elegir una serie de criterios suficientemente sencillos, objetivos, completos y finos con los que evaluar la inteligencia de un ser vivo y, así, poder compararlos entre sí. Entre otras cosas, porque todavía no hemos encontrado una buena definición para la inteligencia.

No obstante, dejando a un lado todo eso, es cierto que, si bien no son “los más inteligentes”, son buenos ejemplos de inteligencias que rivalizarían por los puestos más altos en el ranking. Cuando mejores sean nuestras metodologías para estudiar esa inteligencia, más precisos serán nuestros resultados y conclusiones, porque bucear en la mente de un animal no es sencillo y queda, todavía, mucho trabajo por hacer.

QUE NO TE LA CUELEN:

  • Puede que a alguno le sorprenda que no se haya hablado de la prueba del espejo como una técnica clave para determinar la inteligencia de un animal. La idea de este ejercicio es ver si un animal es capaz de reconocerse en su reflejo. En cierto modo, esto significaría que el animal es consciente de sí mismo, pero claro, es difícil evaluar eso en animales con los que apenas hemos aprendido a comunicarnos. El truco es que, para aclararlo, consiste en situar a un animal ante un espejo, habiendo realizado algún cambio en su cuerpo: puede ser ponerle una pegatina, afeitarle un pequeño parche, etc. Si el animal, al verse en el espejo con algo extraño, se toca directamente a sí mismo en la zona con la pegatina o sin pelo, entonces significa que ha sido capaz de identificarse a sí mismo en el espejo y que ha comprendido la relación que hay entre esa figura y él. Sin embargo, aunque es un test muy interesante, hay animales dudosamente inteligentes que lo han superado (como las manta rayas u otro pez llamado “lábrido azul”), por lo que se han levantado algunas voces críticas.

REFERENCIAS (MLA):

  • Wynne, Clive D. L, and Monique A. R Udell. Animal Cognition. Palgrave Macmillan, 2013.