Biología

Aquí puedes escuchar al árbol más grande del mundo

Se trata de Pando (EEUU) cuyos miles de tallos son genéticamente idénticos y están conectados a una misma raíz. Ocupa un área similar a 50 campos de fútbol.

Foto aérea de un bosque en el valle de Danum (Malasia) tomada por un dron utilizado en el estudio
Foto aérea de un bosque en el valle de Danum (Malasia) tomada por un dron utilizado en el estudioAutoría de la Dra. Catherine Waite, Universidad de NottinghamCreative Commons

Los árboles pueden esconder algunos de los misterios más interesantes para la ciencia. Ya sea por su edad, por su población o por su tamaño. Repartido en un área equivalente a 50 campos de fútbol en el centro de Utah (Estados Unidos), el bosque de álamos de Pando se asemeja a un bosque, pero en realidad es un solo organismo con más de 47.000 tallos de álamo temblón (Populus tremuloides) genéticamente idénticos conectados en la raíz. Pando es el árbol más grande del mundo por peso y masa terrestre. Una reciente investigación presentada en la reunión anual de la Acoustical Society of America sugiere que Pando se ha estado regenerando durante 9.000 años, lo que lo convierte en uno de los organismos más antiguos de la Tierra. Y ahora podemos escucharlo

Liderado por Jeff Rice y Lance Oditt, la presentación es un un retrato acústico único de esta maravilla botánica. “Pando desafía nuestra comprensión básica del mundo – afirma Rice –. La idea de que este bosque gigante puede ser un solo organismo desafía nuestro concepto de individuo. Su inmensidad humilla nuestro sentido del espacio”.

Después de grabar las hojas de Pando para la edición especial de The New York Times Magazine "Listen to the World" en 2018, Rice regresó en julio de 2022 y usó una variedad de micrófonos para registrar las hojas, las aves y el clima de Pando.

“Los sonidos son hermosos e interesantes, pero desde un punto de vista práctico, los sonidos naturales se pueden usar para documentar la salud de un medio ambiente – añade Rice –. Son un registro de la biodiversidad local y proporcionan una línea de base que se puede medir frente al cambio ambiental”. Rice quedó particularmente cautivado por el sonido de las vibraciones que pasaban a través del árbol durante una tormenta de viento. Quería ver si podían grabar el sonido del sistema de raíces de Pando, que según algunas cuentas puede alcanzar profundidades de 30 metros y para ello utilizaron hidrófonos.

“Los hidrófonos no solo necesitan agua para funcionar – explica Rice –. También pueden captar vibraciones de superficies como raíces, y cuando me puse los auriculares, me sorprendí al instante. Algo estaba pasando”. Ese sonido no proviene de manera concluyente del sistema raíz de Pando. Pero un puñado de experimentos apoyan la idea. Rice y Oditt pudieron demostrar que las vibraciones pueden pasar de un árbol a otro a través del suelo. Cuando golpearon suavemente una rama a 30 metros de distancia, el hidrófono registró un golpe bajo. Rice compara esto con el clásico teléfono de lata. “Es similar a dos latas conectadas por una cuerda – señala el coautor del estudio –. Excepto que hay 47.000 latas conectadas por un enorme sistema de raíces”.

Un fenómeno similar ocurrió durante una tormenta eléctrica. A medida que las hojas se movían más intensamente con el viento, la señal registrada por el hidrófono también aumentaba.

“Los hallazgos son tentadores – concluye Oditt –. Si bien comenzó como arte, vemos un enorme potencial para su uso en la ciencia. El viento, convertido en vibración (sonido) y viajando por el sistema de raíces, también podría revelar el funcionamiento interno del vasto sistema hidráulico oculto de Pando de una manera no destructiva. Esto nos permitirá comprender cómo se relacionan las ramas entre sí, las colonias de insectos y la profundidad de las raíces, de todo lo cual sabemos poco hoy en día".