Puig frena a sus socios en la subida de impuestos, «no hay que improvisar»

Compromís y Unides Podem insisten en gravar a los propietarios de pisos vacíos

Los Presupuestos de la Generalitat de 2021 recogerán una revisión del sistema impositivo, pero no incluirán, ni de lejos, las aspiraciones de Compromís ni de Unides Podem. El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, lanzó ayer un claro mensaje a sus socios de Gobierno en plena negociación de las cuentas para el próximo año. «Se pueden estudiar nuevos impuestos, readecuar otros y mejorar la progresividad fiscal, pero no hay que improvisar».

El toque de atención venía a cuenta de las exigencias que tanto el síndic de Compromís, Fran Ferri, como la de Unides Podem, Naiara Davó, presentaron durante la sesión de control.

Ferri expuso con claridad el planteamiento de la coalición. Defienden la introducción de nuevos impuestos para los grandes tenedores de viviendas vacías, otro tributo para gravar las bebidas azucaradas que sirva para crear un fondo para atención primaria y un aumento del IRPF a quienes ganen más de 140.000 y 175.000 euros.

Sobre la «fiscalidad verde» proponen un impuesto ambiental sobre instalaciones de transporte de energía eléctrica de alta tensión y telefonía, y otro que fomente el reciclaje.

Con todos ellos, Compromís espera conseguir entre 50 y 100 millones.

Davó siguió la misma línea de Ferri y propuso un impuesto para los bancos, aumentar el de las rentas más altas, otro para los propietarios de viviendas vacías y también un aumento del Impuesto de Patrimonio.

Puig aseguró que el Consell continuará trabajando para armonizar el marco fiscal, pero dejando muy claro que los objetivos del Gobierno valenciano son la justicia social y lograr la recuperación económica. «Lo demás, son instrumentos».

Al debate de los Presupuestos se añade también los actores que deben intervenir en su elaboración. Ferri volvió a advertir a Puig sobre sus coqueteos con Ciudadanos. «Lo importante es a quién servirá no quién los votará».

El síndico de esta formación, Toni Cantó, no se refirió ayer a esta cuestión, sino que prefirió insistir a Puig sobre los privilegios que mantiene el País Vasco y Navarra y sobre un cambio de modelo de financiación que ni llega ni se reivindica con tanta fuerza como antes.

Le acusó de insistir en el «dumping» fiscal realizado desde la capital de España, «una copia barata del Madrid nos roba».

Por su parte, la síndica del PPCV, Isabel Bonig, puso fecha y hora a la colaboración de su grupo para realizar los presupuestos. «El próximo lunes 5 de octubre a las 11 estarán en la Sala Vinatea». El presidente, aunque se comprometió a dialogar, recordó a Bonig que sus diez diputados no pueden marcar la agenda de la Cámara.