¿Pretenden crear falsas expectativas?

Ribó y Galiana insisten en abonar una probable frustración del mundo fallero y de los ciudadanos

El Ayuntamiento de Valencia hace verdadero «el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra» como reza el refranero. Quien lo inventó no había accedido a la moda del lenguaje inclusivo y nunca sabremos si se refería solo al género masculino o a la persona en general.

Lo cierto es que tanto el concejal de Fiestas, Carlos Galiana, como el alcalde, Joan Ribó, demostraron ayer que de nada les sirve la experiencia protagonizada por ellos con motivo de las Fallas 2019, en cuya celebración se empeñaban a pesar de que la pandemia indicaba la imposibilidad de llevarlas a cabo. El desenlace es de sobra conocido: no hubo Fiestas.

Ahora prefieren enfrentarse a la racionalidad de la Generalitat anunciando que, sin una vacuna eficaz, las celebraciones de 2021 correrán la misma suerte que las de este año. Ribó y Galiana insisten en alimentar una probable frustración del mundo fallero y de los ciudadanos incitando a que «hay muchas formas de festejarlas». Y digo yo ¿cómo? ¿una ofrenda sin público? ¿castillos sin espectadores? ¿mascletás sin nadie en la Plaza y alrededores?

Ximo Puig y la consellera Ana Barceló, aparecen más coherentes con la realidad. «Sería irresponsable decir que habrá fiestas» el primero, y «ni fallas ni fiestas. Si no hay vacuna, no puede haber contacto físico» la segunda. Señores munícipes, se acojan a la verdad aunque sea por una vez. Así es la vida.