Hace treinta años llegó Rita Barberá

Bajo su hégira dotó a Valencia de una imagen que fue la envidia allende sus fronteras

El delegado de La Razón en la Comunitat Valenciana, Iñaki Zaragüeta
El delegado de La Razón en la Comunitat Valenciana, Iñaki ZaragüetaLa Razón

Sí, sí. Tal día como hoy, hace treinta años los valencianos decidieron cambiar el signo de la ciudad, abandonar a la izquierda y apostar por quien llevaría a Valencia al conocimiento nacional e internacional. Tras 12 años de gobierno municipal socialista, Rita Barberá agarró el timón capitalino y la catapultó a la modernidad. Eso sí fue un acontecimiento histórico y no aquel a la que se refirió la entonces ministra Leire Pajín cuando, a propósito del encuentro de Zapatero con Obama afirmó «les sugiero que estén atentos al próximo acontecimiento histórico que se producirá en un nuestro planeta».

En la hégira de la Ritacher, como me gustaba llamarla, Valencia adquirió una imagen que fue la envidia allende sus fronteras. De ser una ciudad ferial pasó a presentar un atractivo cultural, deportivo, turístico. Aquellos fines de semana sin visitantes se convirtieron en destino de millones de turistas. Con la Ciudad de las Artes y el Oceanográfico se dieron a conocer sus museos, su ópera, la Copa América, la Fórmula 1... Hasta el Valencia C. F. ganaba Ligas y jugaba finales de la Champions.

Hoy da pena ver la plaza del Ayuntamiento, el caos circulatorio, cierta suciedad y cutrez en los planteamientos del actual gobierno municipal.

No mereció tan trágico final, como no merece el olvido al que se le intenta someter. Llegará día en que todo aquel mérito será reconocido y su figura resucitada. Así es la vida.