El Gobierno valenciano estudia exigir el pasaporte covid también en las terrazas

Puig pide que los encuentros navideños no sean de más de 12 personas

Un camarero ataviado con un gorro navideño y en manga corta, sirve una mesa a turistas que toman el sol en una céntrica terraza en Valencia
Un camarero ataviado con un gorro navideño y en manga corta, sirve una mesa a turistas que toman el sol en una céntrica terraza en Valencia FOTO: Juan Carlos Cárdenas EFE

El Gobierno valenciano estudia que el pasaporte covid sea obligatorio también para sentarse en una terraza de la Comunidad, algo que hasta ahora no era necesario, Así lo ha afirmado esta mañana el presidente de la Generalitat valenciana, Ximo Puig, quien ha señalado que, aunque en principio estos espacios quedaban exentos de la norma, se está estudiando la posibilidad de incluirlos.

Puig anunció ayer lunes la ampliación de la obligatoriedad del certificado covid a todos los bares y restaurantes de la región -independientemente de su aforo- gimnasios e instalaciones deportivas, centros de jubilados y cines.

De cara a la Conferencia de Presidentes que se celebrará mañana por la tarde, Puig ha señalado la importancia de llegar a “unos mínimos comunes” sobre las restricciones frente a la covid para “no marear más a la gente” y que esta pueda tener “la mayor certeza en estos momentos”,

Entre esos mínimos, la Comunidad Valenciana propone acelerar la vacunación en todos los sectores de la población, así como generalizar tanto el uso de la mascarilla en los espacios exteriores como la exigencia del pasaporte covid, para que los espacios sean “más seguros”.

Además, ha considerado que hay consejos o recomendaciones sobre cuestiones “menores” que pueden ser también importantes para estos días navideños, como que las reuniones no superen las 10 ó 12 personas y que no acudan a ellas quien tengan síntomas o estén en cuarentena, o facilitar el acceso de los test diagnósticos.

“No se puede hablar de una homogeneización absoluta de respuesta, porque no hay situaciones iguales” y entre los territorios varía la presión hospitalaria, ha resaltado el president, pero ha insistido en que en al menos una serie de cuestiones tendrían que ponerse de acuerdo las comunidades autónomas.

Puig ha señalado que no le gusta “ir a una competencia a ver quién pone las restricciones más severas”, sino que hay que adoptar las decisiones en función del contexto y analizar todos los vectores, pues por ejemplo es “evidente” que a más contactos, más contagios, pero también que es necesario el reencuentro propio de estas fechas.

Así, ha indicado que a la hora de adoptar medidas también hay que poner sobre la mesa parámetros como el “cansancio general, la necesidad de reencuentros con seguridad, la recuperación emocional, la salud mental y la salud económica”, con el fin de configurar decisiones “proporcionadas” y que garanticen “la máxima seguridad” a la ciudadanía.

Puig defenderá en la Conferencia de presidentes autonómicos que estas Navidades y hasta Reyes sean días “de intensa vacunación”, que según ha dicho es la manera “más efectiva de frenar la pandemia y de que quienes se contagien tengan el menor recorrido hospitalario y que la enfermedad sea lo más leve posible”.

También incidirá en que se generalice el uso de la mascarilla en todos los espacios, tanto interiores como exteriores, pues en estos días “complejos” hay “más posibilidad de aglomeraciones y es muy importante” que se lleve “en todo momento”, y en que se generalice el certificado covid, que a su vez ayuda a promocionar la vacunación.

El president ha asegurado que en la Comunitat Valenciana siempre se ha puesto por delante el interés general y la protección de la salud, con decisiones que se han tomado “junto a la sociedad”, y ha vuelto a reiterar la necesidad de “corresponsabilidad”, que ha sido “fundamental en toda la gestión de la crisis”.