Puig-Mazón frente a Sánchez

El consenso es relevante en tiempo imposibles para PSOE-PP

Iñaki Zaragüeta

El presidente del PP de la Comunidad Valenciana, Carlos Mazón, tomó ayer una importante iniciativa política al ofrecer al presidente de la Generalitat, Ximo Puig, un acuerdo para abordar los principales problemas que tiene la región, especialmente los que dependen del Gobierno central y que Pedro Sánchez da la impresión de dejar de lado. Esta oferta de consenso adquiere mayor importancia por los tiempos que corren, en los que la sintonía entre el PSOE y el PP es inexistente, sobre todo como consecuencia de la inclinación de Sánchez hacia organizaciones con las que Casado no podrá entenderse jamás, como son los independentistas, comunistas y valedores de los terroristas.

A lo que iba. La Comunidad Valenciana tiene retos esenciales para su futuro. Quizá el principal es la injusta financiación de la que es objeto y que es reconocida por la mayoría pero que hacen imposible un acuerdo. A pesar de ser la peor financiada, no hay manera de solventarlo por las buenas. De ella dependen la educación, sanidad y servicios sociales. Las reuniones del Consejo de Política Fiscal y Financiera han sido estériles, al menos hasta ahora. Además, Mazón puso sobre el tapete asuntos de relevancia como el desbloqueo de los programas sociales, la red ferroviaria de Cercanías y el empleo joven. Desconozco si la sugerencia del líder popular valenciano llegará a ramos de bendecir.

Aunque mi amigo Rogelio se mostraba ayer escéptico, yo tengo y quiero echarme en brazos de la esperanza y creer en la buena disposición de Puig que, según declararon sus portavoces «como siempre, atenderá cualquier propuesta que favorezca al conjunto de la sociedad valenciana desde el consenso y el máximo acuerdo, ya que además está comprometido con una reforma de la financiación autonómica justa y con la defensa irrenunciable del trasvase Tajo-Segura, entre otros». Así es la vida.