Tribunales

Piden cuarenta años de cárcel por asesinar a su amiga septuagenaria para robarle 600 euros

La mató a golpes en la cocina de su casa

La víctima fue hallada 48 horas después (Imagen de archivo)
La víctima fue hallada 48 horas después (Imagen de archivo)larazon

La fiscalía pide 30 años de cárcel para un hombre de 49 años, holandés, acusado de asesinar a golpes a una amiga, británica de 70, en el domicilio de la víctima, en Granja de Rocamora, para robarle del monedero la cantidad de 600 euros.

El juicio con jurado popular contra este individuo arranca este lunes a las 9.30 horas en la Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Alicante, en Elche, con la elección de los miembros que decidirán el veredicto, según el Tribunal Superior de Justicia valenciano (TSJCV).

El crimen ocurrió el 16 de noviembre de 2019 aunque se descubrió a las 48 horas. La víctima y el presunto asesino se conocían desde hacía cuatro años ya que éste último acudía en ocasiones a la vivienda de la mujer para realizar tareas de fontanería, electricidad o pintura y, además, ella le había prestado dinero al encausado en alguna ocasión.

El día de los hechos el procesado fue hasta la vivienda para pedirle otros 50 euros y en el momento en que la septuagenaria accedía a entregarle el dinero, la víctima sacó un monedero que contenía 600 euros en billetes.

Según el fiscal, el acusado vio el dinero que tenía la mujer y se lo quitó violentamente para, posteriormente y con la intención de acabar con su vida, abalanzarse sobre ella y tirarla al suelo de la cocina, donde la golpeó de forma repetida y contundente con puñetazos, patadas y pisotones en la cabeza, en el cuello y el tórax, lo que provocó la muerte.

La mujer tenía todas las costillas rotas, así como el esternón y la mandíbula, y también sufrió hematomas craneales y la rotura cardíaca con explosión de miocardio, por lo cual la fiscalía pide para el acusado una pena de 30 años de prisión por los delitos de asesinato y robo con violencia.

La detención de este individuo se produjo en Crevillent dos meses después, enero de 2020, tras una larga investigación ya que en la escena del crimen no había apenas indicios ya que la víctima había abierto la puerta de manera voluntaria.