Ana Aparicio: “Lo peor de la Movida fue la heroína”

Para conmemorar su 40 aniversario, entrevista a varios de los protagonistas de la Movida madrileña en un libro de la editorial Tébar Flores ilustrado con fotografías de Eduardo Cimadevila

Ana Aparicio posa en la mítica Vía Láctea con motivo de la publicación de un libro sobre la Movida con fotografías de Eduardo Cimadevila, coincidiendo con el 40 aniversario de este movimiento
Ana Aparicio posa en la mítica Vía Láctea con motivo de la publicación de un libro sobre la Movida con fotografías de Eduardo Cimadevila, coincidiendo con el 40 aniversario de este movimientoRuben mndelo .Le razon .

Kaka de Luxe, Aviador Dro, Glutamato Ye-yé, Siniestro Total, Burning, Loquillo y los Trogloditas, Radio Futura, Los Secretos y un larguísimo etcétera. Hace ya 40 años, una España en blanco y negro comenzaba a teñirse de colores que iluminaron un movimiento que convulsionó los estándares de la época y enterró los tabúes de cualquier tiempo pasado, no necesariamente mejor. Entre finales de los setenta y principios de los ochenta emergió una corriente musical inspirada en el punk y la «new wave» que terminó constituyendo el detonante de la denominada Movida madrileña, para muchos un espejo convexo en el que se reflejaron los cambios evolutivos que iba experimentando la sociedad española. Y ahora, para conmemorar su aniversario, Eduardo Cimadevila ha desempolvado las fotografías que hizo de las actuaciones en directo de los principales grupos del momento para ilustrar un libro, de la Editorial Tébar Flores, que recoge entrevistas exclusivas realizadas por Ana Aparicio.

–¿Escribir sobre la Movida no es, en sí mismo, una movida?

–Diría que es una gran movida, un «movidote». Estudié Publicidad y el proyecto final de carrera lo hice sobre ella. Investigué como un ratón de biblioteca, pero me quedé con ganas de hacer más entrevistas.

–De todas las que ha hecho para este libro, ¿cuál ha sido la que más le impactó?

–La de Jordi Vila y Joseph Simon de «Loquillo y los Trogloditas». Jordi reconoce abiertamente haberse metido heroína en aquellos años y explica con una honestidad brutal cómo vivió esa realidad.

–¿Alguna que le quedara por hacer?

–Me han quedado muchas, pero una que estaba apalabrada y no me dio tiempo fue la de Johnny Cifuentes de Burning.

–¿Qué le hubiera preguntado?

–Que si eran conscientes de lo que representaban y de ser un referente para muchos grupos de la Movida.

–¿Y cuál ha hecho más en torno a la Movida?

–Aparte de lo que fue y significó para los artistas, que si se sentían protagonistas, porque hay quienes ni siquiera percibieron que pertenecían a ella.

–¿Hasta qué punto la Movida cambió la sociedad española?

–La sociedad española cambió y la Movida supuso un reflejo de aquellos cambios.

–¿Modernizó el país?

–Por supuesto. Los jóvenes de la Movida leían libros, veían películas y escuchaban discos que habían estado prohibidos unos años antes. Muchos de ellos recibieron influencias de la cultura anglosajona y su comportamiento ante la vida rompía completamente con los tabúes del pasado.

–¿Qué queda de la Movida?

–Mucha añoranza y nostalgia. Además, gracias a los avances de aquellos años, la sociedad española es más abierta mentalmente, aunque todavía falten muchos pasos por dar. A nivel musical, nos queda toda esa variedad de estilos que siguen siendo una referencia para algunos grupos actuales.

–¿Y a nivel social?

–Queda ese poso, esa evolución. En aquel momento la gente pasó de no poder reunirse a tocar en locales de ensayo.

–¿Podría estallar hoy un movimiento similar?

–Espero que algún día haya un resurgir, estaría genial que hubiera otra Movida, porque necesitamos referentes. Actualmente hay mucha gente haciendo cosas muy creativas, pero somos un país mucho más individualista y se ha perdido un poco la sinergia que se creó entre artistas de diferentes disciplinas. Por aquel entonces, los músicos no solo eran músicos. Unos escribían, otros estaban implicados en el mundo de las artes plásticas… Sería importante no buscar esa perfección absoluta en un género concreto, sino picotear en una sociedad más desenfadada. Los músicos sentían que antes había más libertad que ahora al opinar sobre ciertos temas y para escribir determinadas letras.

–¿Y usted está de acuerdo?

–En los 80 los políticos estaban preocupados por otras cosas y no prestaban tanta atención a los jóvenes. Ahora hay mucho más control sobre todo. No estoy segura de que actualmente en prime time pudiera sonar «Me gusta ser una zorra».

–¿Qué nos enseñó la Movida?

–Que hay que ser más libres y menos pretenciosos. Los músicos de entonces eran capaces de subirse al escenario sin tener demasiados conocimientos, aunque luego se fueron formando y cada vez sonaban mejor. Al principio muchos no sabían ni afinar sus instrumentos. Y ese atrevimiento deberíamos recuperarlo. Tendríamos que ser más espontáneos.

–¿Lo mejor?

–La diversidad de géneros musicales y las transformaciones sociales que se produjeron en el país.

–¿Y lo peor?

–La heroína.