¿Cómo se escribe, “vaya”, “valla”, “balla” o “baya”?

La RAE explica la diferencia entre estos cuatro conceptos, así como cuál de ellos no existe

Se escriben parecido, se pronuncian igual y significan cosas bastante diferentes. La Real Academia Española (RAE) nos ofrece una serie de definiciones que esclarecerán la diferencia entre “vaya”, “valla”, “balla” o “baya”, de tal manera que evitemos, a toda costa, la equivocación en sus usos en un futuro. Y, sobre todo, que aprendamos cuál de estos cuatro conceptos no existe.

“Vaya”

En primer lugar, “vaya” responde al verbo “ir”, en su conjugación de primera, segunda, o tercera persona del singular del presente del subjuntivo. Significa moverse de un lugar a otro, entre otras cosas. Por ejemplo: “Hasta que él no vaya, nadie se atreverá”; “Cuando yo vaya a casa, quiero verlo todo en su sitio”.

Por su parte, la RAE explica que “vaya” también significa “burla o mofa que se hace de uno o chasco que se le da”. Por ejemplo: “Le han dado una vaya muy desagradable a Mateo”. Asimismo, este concepto puede ser también una interjección usada para expresar satisfacción, decepción o una actitud favorable o desfavorable del hablante: “¡Vaya! No podemos ir al teatro, se ha suspendido la sesión”; “¡Vaya con el niño!”; “¡Vaya películas veis!".

“Valla”

Sustantivo femenino, que se refiere al “vallado o estacada para defensa”, explica la RAE, así como a la “línea o término formado de estacas hincadas en el suelo o de tablas unidas para cerrar algún sitio o señalarlo”. También lo denomina como “cartelera situada en calles, carreteras, con fines publicitarios” y “obstáculo o impedimento material o moral”. Por ejemplo: “He puesto una valla para que su ganado no se mezcle con el mío”.

Asimismo, “valla” pertenece al verbo “vallar”, conjugado en segunda o tercera persona del singular, del presente indicativo. Y se refiere a la acción de cercar un sitio con un vallado: “Pedro valla su terreno con una cerca altísima”.

“Baya”

“Balla” no existe, pero sí “Baya”: se trata de un “tipo de fruto carnoso con semillas rodeadas de pulpa”, así como también se refiere a la “planta de la familia de las liliáceas, de raíz bulbosa y hojas radicales, que son estrechas y cilíndricas”, según la RAE. También, como “baya” podemos referirnos al color blanco amarillento del pelaje de un caballo o yegua, así como a la “mariposa del gusano de seda, que los pescadores de caña ponen como cebo en el anzuelo”, explica el Diccionario.