Gérard Depardieu, investigado formalmente por violación y acoso sexual

El actor francés, de 72 años, había sido denunciado en diciembre del año pasado por unos hechos que supuestamente tuvieron lugar en 2018

El actor francés Gérard Depardieu, en una foto de archivo de la Berlinale de 2016
El actor francés Gérard Depardieu, en una foto de archivo de la Berlinale de 2016Stefanie LoosREUTERS

Después de que en diciembre del año pasado se presentara una denuncia formal contra él, el actor francés (nacionalizado ruso) Gérard Depardieu ha sido acusado formalmente de violación y acoso sexual por unos hechos que, supuestamente tuvieron lugar en 2018. La denunciante, cuyo nombre no ha trascendido, tenía “más de 20 años” en el momento de los hechos según una Policía francesa que ahora investiga para determinar con exactitud que ocurrió antes de que se produjera la denuncia.

La acusación formal de la fiscalía gala a Depardieu, más allá de enmarcarse en la polémica del #MeToo que sacudió con fuerza los cimientos de la industria cinematográfica en todo el mundo, podría indicar que se han hallado nuevas pruebas aclaratorias para con el caso. Esto último se deduce de la reapertura de un caso que, en primera instancia, se había archivado. La acusación de la joven, que se registró en el verano de 2018, ha sido negada por Depardieu en todo momento y, al menos por ahora, no se han establecido medidas cautelares contra él.

La noticia se enmarca en una especie de “segunda ola” del #MeToo en Francia, tras la publicación de “La familia grande” de Camille Kouchner, que ponía el foco sobre el acoso en los núcleos familiares. Bajo la etiqueta #MeTooInceste fueron miles de galos los que se lanzaron a las redes a relatar sus casos de supervivencia, algunos prolongados durante años.

Gérard Depardieu, célebre por su Cyrano de Bergerac, y que tiene en la actualidad hasta media docena de proyectos en fase de preproducción o rodaje, afronta la acusación formal en un momento ciertamente extraño: la última vez que tuvimos noticias de él, fue, precisamente el pasado verano. A finales de agosto trascendía a los medios que el actor había dado positivo en un control de alcoholemia y que, ante su fama, los agentes habían decidido “hacer la vista gorda”.