Historia

El Ministerio de Cultura revisa su “federalismo cultural” y no tiene previsto ningún traslado de obras

En un comunicado oficial, la institución cuyo máximo responsable es Miquel Iceta, ha explicado que “no contempla ningún plan para el traslado o devolución de las obras patrimoniales”

Sigue la telenovela. Después de la repentina e inesperada dimisión de la responsable de la Dirección General de Bellas Artes, Dolores Jiménez-Blanco, se sucedieron las informaciones contradictorias respecto al futuro del patrimonio y del destino final de obras tan emblemáticas como la Dama de Elche. Si bien algunos medios apuntaban a un polvorín de tensiones en el estamento bajo la dirección de Miquel Iceta, y este diario pudo corroborar que desde el nombramiento del nuevo ministro no hay “buena sintonía” con los distintos órganos del mismo por lo que el mismo Iceta bautizó como “federalismo cultural”, parece que Cultura ha optado por rebajar las tensiones e intentar darse un tiempo antes de tomar decisiones de uno u otro signo.

En un comunicado oficial hecho público esta misma tarde, y que en su cabecera apuntaba hacia “algunas informaciones” y “algunas obras”, pero en su enlace web dejaba claro que hacía referencia a la misma Dama de Elche, el Ministerio de Cultura ha querido aclarar su posición actual respecto al tema. “No (se) contempla ningún plan para el traslado o devolución de las obras patrimoniales”, se puede leer en el primer punto de un escrito meridiano que también añade: “No hay decisión, ni intención, ni partida presupuestaria, ni plan de futuro que disminuya el papel de los museos nacionales ni afecte a la integridad de sus colecciones”.

Entre dos aguas

La declaración del Ministerio, en pleno debate político sobre la aprobación de los nuevos presupuestos estatales, también ha servido para sacar pecho por la reciente compra de “Crucifixión”, un cuadro de El Greco que irá a su museo en Toledo en las próximas fechas. Lo que no menciona el comunicado es que el último director del Museo del Greco, Juan Antonio García Castro, fue cesado este mismo verano y la misma Jiménez-Blanco que ahora dimite, no veía entonces “razones objetivas” para ello.

En esa misma intención de rebajar tensiones, pero sin acabar de definir qué ocurrirá en el largo plazo o antes del fin de la presente legislatura, Cultura recuerda en el comunicado: “Las peticiones de obras son legítimas pero en la decisión del Ministerio siempre primará el deber institucional de protección y conservación del patrimonio histórico y cultural del país”.