El Madrid, campeón de Copa por aplastamiento

Logró su vigésimo octavo título, el sexto en las nueve temporadas de Laso. Unicaja fue incapaz de responder a la exhibición de recursos de los blancos

El Madrid reconquistó la Copa del Rey, su torneo fetiche en la “era Laso” con una superioridad aplastante. Después de las dos últimas finales perdidas ante el Barça, el Unicaja no tuvo opción alguna. El poderío mostrado por los blancos en Málaga ha sido indiscutible. Su control de la situación en la semifinal ante el Valencia y en la final ante Unicaja ha sido abrumador. Comandado por Campazzo, el Madrid logró su sexto título con Laso en el banquillo, el vigésimo octavo en toda su historia, tres más que el Barça. A Unicaja, más que la maldición del anfitrión, que no gana el torneo desde 2002, le derrumbó la tremenda pegada del Madrid de Laso en las finales. El base argentino, como no podía ser de otra forma, fue elegido el Jugador Más Valioso del torneo. Sus números, otro escándalo: 13 puntos, 13 asistencias, 4 rebotes y 29 de valoración. Ha sido la Copa de Campazzo.

Desde el arranque se puso el disfraz de MVP. Ajeno al ambientazo del mundo contra el Madrid que se respiraba en el Martín Carpena, el Facu se echó el equipo a la espalda. Lo hizo con la normalidad del que está acostumbrado a asumir responsabilidades un día sí y otro también. Luis Casimiro probó para detenerle a Adams y Jaime Fernández. Ninguno de los dos pudo. De aperitivo 7 puntos, 4 rebotes, 2 asistencias y la sensación de control que ha transmitido durante todo el torneo. El “efecto Campazzo” da una seguridad a los compañeros que les permite soltarse. El que más lo hizo fue Carroll. El estadounidense anotó 10 puntos en el primer cuarto, terminó con 20 y fue el gran beneficiado de los pases de su compañero. El Madrid se escapó mucho y muy pronto (13-26). Dio igual que una de las patas que había sostenido al equipo en los partidos anteriores, Tavares, se sentara en el banquillo cuando apenas habían transcurrido 1:33 de final. Cometió una falta y Laso le mandó a descansar. Aparecieron Reyes y su espíritu guerrillero y el Madrid no echó de menos a su techo.

Unicaja empezó muriendo desde la línea de tres. Los malagueños fallaron sus siete primeros lanzamientos y el Madrid ya había anotado la misma cifra sólo con trece intentos. Un par de triples de Rudy nada más entrar aumentaron la sangría (13-32). El alero olvidó pronto sus problemas físicos y el mal día en semifinales. Él y su equipo olieron la sangre demasiado pronto. Cuando Unicaja ya se estaba asomando al abismo (14-35) a los anfitriones les salvó que Campazzo es humano y de vez en cuando también necesita una tregua. Fue irse el argentino al banquillo y nublarse el ataque del Madrid. Se sentó después de casi un cuarto de hora en pista, su equipo mandaba por 17 (18-35) y cuando volvió la ventaja se había reducido a la decena. Su reposo, el descaro de Darío Brizuela y lo perdido que está el equipo con Llull a los mandos permitieron a los malagueños ver algo de luz. Fueron poco más de tres minutos para que el MVP recargara energías. Volvió antes del descanso y tuvo tiempo para anotar un triple en el último segundo de posesión que devolvió al Madrid una renta tranquilizadora.

Cuando el Facu retomo el mando de las operaciones al regreso de los vestuarios la final se acabó por la vía rápida. El argentino conectó a Tavares, siguió repartiendo regalos a Carroll y Unicaja se limitó a evitar una derrota sonrojante. El torneo en el que el Madrid de Laso cambió el rumbo de la sección, allá por 2012 en la final del Sant Jordi ante el Barça, volvía a caer en manos del dominador de la Copa en la última década. Sólo Bilbao Basket generó alguna cosquilla a los blancos en cuartos. Lo demás ha sido un paseo de un equipo que en España sigue mandando.

68. Unicaja (13+15+14+26): Adams (7), Fernández (4), Toupane (2), Thompson (6) y Gerun (4) -quinteto titular- Díaz (2), Waczynski (2), Guerrero (2), Suárez (6), Brizuela (22), Ejim (4) y Elegar (7).

95. Real Madrid (26+17+25+27): Campazzo (13), Carroll (20), Deck (8), Randolph (5) y Tavares (12) -quinteto titular- Reyes (0), Thompkins (10), Rudy (6), Causeur (5), Llull (4), Taylor (9) y Laprovittola (3).

Árbitros: Martín Bertrán, Peruga y Calatrava. Sin eliminados.

Incidencias: 10.874 espectadores en el Martín Carpena. Final correspondiente a la LXXXIV Copa del Rey.