Oficial: Casillas no se presenta a las elecciones de la Federación

La crisis del coronavirus la hace desistir de su candidatura para luchar con Rubiales por la presidencia

Cuatro meses ha durado la aventura electoral de Iker Casillas. El 17 de febrero anunciaba que se presentaba a las elecciones de la Federación Española de Fútbol para luchar con Luis Rubiales por la presidencia. El 15 de junio ha anunciado que se retiraba de la pelea. La crisis del coronavirus le ha llevado a renunciar a su candidatura para presidir la Federación. «Es el momento de sumar y no de dividir», dice en su comunicado.

«Unas elecciones sólo desgastarían y harían que enfocáramos nuestros esfuerzos en algo que hoy no es lo fundamental» añade. «El principal motivo que me ha llevado a tomar esta decisión es la especial situación social, económica y sanitaria que está sufriendo nuestro país. Esto hace que las elecciones pasen a un segundo plano», asegura el portero.

El objetivo de Iker era muy difícil de conseguir. La convocatoria anunciada por Luis Rubiales prevé las elecciones para el 17 de agosto o el mismo día de septiembre en el caso de que el CSD no considere agosto un mes lectivo. Pero la presidencia se juega antes, el 20 de julio, cuando se elige a los miembros de la Asamblea que votarán al presidente.

La Asamblea la componen 140 miembros. De ellos, 20 son natos, no tienen que pasar por las urnas. Son el presidente de la Federación y los 19 de las territoriales. Los otros 120 son los que se eligen el 20 de julio.

La dificultad para Iker era lograr los apoyos necesarios entre el fútbol no profesional, que controla la mayoría de los votos. Entre clubes, jugadores y entrenadores no profesionales suman 58 votos, la inmensa mayoría de ellos favorables a Rubiales. A esos hay que sumar los árbitros, que dependen de la Federación. Son cuatro profesionales y siete no profesionales. En total, 69 votos de perfil continuista.

Rubiales, como sucedía antes con Villar, domina el fútbol no profesional y es muy complicado para cualquiera que llegue desde fuera arañar alguno de esos votos. Además, apenas hay un mes entre la apertura de fronteras interprovinciales y la elección de la Asamblea, lo que limitaba mucho las posibilidades de Casillas, que parte en desventaja con el actual presidente.

Casillas es un personaje destacado en el fútbol profesional, pero las elecciones se ganan en el fútbol modesto. Y la fecha elegida por Rubiales eliminaba a Iker como rival. Ahora parece que Rubiales será el único candidato y será reelegido de manera automática. La fecha límite para presentar candidaturas es el 4 de agosto o el 4 de septiembre, dependiendo de la fecha final de las elecciones.

A los que le conocen no les extrañó que presentara su candidatura. «Ya en alguna ocasión decía que le gustaría ser presidente de la Federación», asegura Vicente del Bosque. Casillas ha cerrado la posibilidad de ser presidente de la Federación en este momento, pero no más adelante. «No es una puerta cerrada al futuro», dice y abre la posibilidad de presentarse a futuras elecciones. Cuando las condiciones sean más propicias.

«Quería un proceso electoral justo, transparente y realmente participativo», asegura Iker en el comunicado, «buscando lo mejor para el fútbol español y en esta ocasión creo que no se ha apostado por ello». «Espero que en próximas elecciones se pueda dar, conmigo o con otros candidatos», añade. Un mensaje para Rubiales y su decisión de convocar las elecciones cuando el país está saliendo todavía del confinamiento.

Pero sigue lanzando un mensaje de unidad. «Me pongo a disposición de CSD, RFEF, la Liga, AFE y sus respectivos presidentes para aquello que puedan necesitar de mi parte y estaré encantado de colaborar por el bien del fútbol. Hoy debemos estar todos juntos para salir adelante», afirma.

Casillas, que sigue teniendo contrato como futbolista del Oporto, espera su oportunidad para ser presidente.